per Manuel Cuyàs
Hi ha algú, avui, que llegeixi, sencers o fragmentàriament, els cinc volums del Costumari català de Joan Amades? Quan el règim franquista va haver finit, el desfici per recuperar el temps i la cultura va incentivar també l'interès pel folklore. El 1983 l'editorial Salvat va reeditar l'obra d'Amades del 1956 amb uns llibres de presentació magnífica que van entrar a moltes cases. Hi insisteixo: hi ha, en l'actualitat, qui agafi un d'aquells volums i hi passi la vista? [...]
L'altre dia vaig agafar el cinquè volum del Costumari, que inclou les celebracions del mes d'octubre ara en curs. Després de trobar a l'atzar el fragment que tot seguit els reprodueixo vaig pensar que sigui com sigui Amades s'ha de llegir perquè és molt bo. El folklorista parla de com les taques de la Lluna són interpretades en diferents punts de Catalunya i diu: “A Martorell hi veuen un home enfilat dalt d'una figuera a la qual anà a atipar-se de figues i ho negà; a Sant Quintí de Mediona, un home penjat que un diumenge anà a robar uns ceps; a Vidrà, la cara d'un pagès que llaurava en diumenge; a Camprodon, un llaurador amb la junta dels bous junyits a l'arada; a Sarrià de Ter, Campdorà i Riudellots, el Mal Caçador que empaita la llebre maleïda que el féu pecar i condemnar.” Això no ho superen ni Borges ni Perucho junts [...].
(Extractat d’El Punt Avui, 18 octubre 2012)
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dissabte, 27 d’octubre del 2012
Les taques de la Lluna
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dissabte, 13 d’octubre del 2012
Madrid, octubre 2012
(He deixat l’article en la llengua original perquè he arribat a la conclusió que un text com aquest no era possible traduir-lo: en català ens manquen paraules.)
per Anònim
«Un Presidente de una Comunidad Autónoma es el más alto representante del Estado en dicha Comunidad; de ahí que el hecho de que un Presidente de una Comunidad Autónoma como Cataluña trate, provocativamente, de romper el Estado al que representa sea anticonstitucional, aparte de una felonía y de una intolerable exhibición de ingratitud y de insolidaridad. Si ataca a la Constitución, ataca a su propia legitimidad. Nada más lógico, en consecuencia, que se le exijan no sólo responsabilidades políticas, sino penales. Si esto se hubiera hecho desde el primer instante en que se produjo el menor atisbo en esa dirección, no tendríamos que estar ahora lamentando los extremos a los que hemos llegado. Si, hace muchos años, el socialismo en el Gobierno no hubiera cedido las competencias en Educación y permitido ciertas derivas en la formación de los alumnos, no se habría creado el caldo de cultivo disgregador, separatista que, tristemente, lleva años de impunidad y de complicidad más que evidentes.
»Si en las Comunidades en las que arrecia el aldeanismo independentista no se hubiera tolerado la enseñanza de la Historia que se ha tolerado, no tendríamos hoy a toda esa miserable compaña de tontos ilustrados –que son los peores– que pontifican en tertulias de todo a cien que España siempre fue un conjunto de reinos, bla, bla, bla... Sí lo fue, como Alemania, como Italia, como Francia y como todas las demás naciones de Europa; con la diferencia de que, antes que todas esas naciones y hace más de medio milenio, España fue la primera verdadera nación unida de Europa, gracias a los Reyes Católicos.
»Si alguno de esos tontos ilustrados se tomara la molestia de repasar la Historia –si es que busca algún libro de texto digno de tal nombre–, se enterará de que Cataluña ni siquiera fue reino nunca, sino un condado de la Corona de Aragón. Si en serio está interesado en conocer la verdad, le bastará ir a una hemeroteca para enterarse del precio de conveniencia con que los comerciantes del sector textil catalán compraban la lana de las ovejas del resto de España; y puede enterarse también, si quiere, del coeficiente de caja que todos los españoles pagamos para las autopistas de Cataluña por donde entraba el turismo.
»Estas cosas no se cuentan hoy en los periódicos y en las tertulias, porque no se saben o porque no se quieren saber, pero ocurrieron en la solidaria España de la posguerra y del franquismo.
»Por eso, y por muchas razones más, es tan indignante el chantaje que intenta la Generalidad de Mas, en un momento de crisis económica rampante y de debilidad, indignamente aprovechado como si se tratara de una Marcha verde marroquí; por eso, echarse al monte, como ahora pretenden algunos catalanes y algunos vascos, debería hacerles pagar las consecuencias y experimentar el frío que suele hacer en el monte.
»Es de esperar que, al menos, siga vigente en el ámbito jurídico internacional la convicción de que el derecho de autodeterminación no existe más que para las colonias.
»Y también -y esto vale para todos los rubalcabas y sus derivados y compuestos, en Cataluña, en Vascongadas o en donde sea– que, en un Estado federal, España no sería otra cosa que la suma de sus partes y dejaría de existir como tal nación.
»A lo mejor podrían entenderlo también los muñidores de todas esas manifestaciones en las que son apaleados los policías que cumplen su obligación y que, a diferencia de lo que ocurre en todas las demás naciones civilizadas de Europa, son retransmitidas en directo por las televisiones. Tampoco basta con eso tan socorrido, desde el Gobierno, de que “España no está para discusiones identitarias”. Como si alguna vez pudiera estarlo...
»A ver si vamos a llegar al alucinante comunicado de una llamada Unión Internacional de Ulemas Islámicos, que acaba de pedir al Papa que se disculpe con los musulmanes por su ya lejana conferencia de Ratisbona y, ya de paso, ¡por la Reconquista de España! Aquí la esquizofrenia puede llegar a límites insospechados.
»Ahora, eso sí, ustedes han visto, igual que yo, la foto del diputado de Amaiur, Sabino Cuadra, antisistema él donde los haya, pero enseñándole al policía su carnet de parlamentario con la bandera española bien a la vista, para que no le toque un pelo.»
Contingut íntegre d’un article publicat amb el pseudònim «Gonzalo de Berceo» al setmanari Alfa & Omega, 4 d’octubre del 2012.
per Anònim
«Un Presidente de una Comunidad Autónoma es el más alto representante del Estado en dicha Comunidad; de ahí que el hecho de que un Presidente de una Comunidad Autónoma como Cataluña trate, provocativamente, de romper el Estado al que representa sea anticonstitucional, aparte de una felonía y de una intolerable exhibición de ingratitud y de insolidaridad. Si ataca a la Constitución, ataca a su propia legitimidad. Nada más lógico, en consecuencia, que se le exijan no sólo responsabilidades políticas, sino penales. Si esto se hubiera hecho desde el primer instante en que se produjo el menor atisbo en esa dirección, no tendríamos que estar ahora lamentando los extremos a los que hemos llegado. Si, hace muchos años, el socialismo en el Gobierno no hubiera cedido las competencias en Educación y permitido ciertas derivas en la formación de los alumnos, no se habría creado el caldo de cultivo disgregador, separatista que, tristemente, lleva años de impunidad y de complicidad más que evidentes.
»Si en las Comunidades en las que arrecia el aldeanismo independentista no se hubiera tolerado la enseñanza de la Historia que se ha tolerado, no tendríamos hoy a toda esa miserable compaña de tontos ilustrados –que son los peores– que pontifican en tertulias de todo a cien que España siempre fue un conjunto de reinos, bla, bla, bla... Sí lo fue, como Alemania, como Italia, como Francia y como todas las demás naciones de Europa; con la diferencia de que, antes que todas esas naciones y hace más de medio milenio, España fue la primera verdadera nación unida de Europa, gracias a los Reyes Católicos.
»Si alguno de esos tontos ilustrados se tomara la molestia de repasar la Historia –si es que busca algún libro de texto digno de tal nombre–, se enterará de que Cataluña ni siquiera fue reino nunca, sino un condado de la Corona de Aragón. Si en serio está interesado en conocer la verdad, le bastará ir a una hemeroteca para enterarse del precio de conveniencia con que los comerciantes del sector textil catalán compraban la lana de las ovejas del resto de España; y puede enterarse también, si quiere, del coeficiente de caja que todos los españoles pagamos para las autopistas de Cataluña por donde entraba el turismo.
»Estas cosas no se cuentan hoy en los periódicos y en las tertulias, porque no se saben o porque no se quieren saber, pero ocurrieron en la solidaria España de la posguerra y del franquismo.
»Por eso, y por muchas razones más, es tan indignante el chantaje que intenta la Generalidad de Mas, en un momento de crisis económica rampante y de debilidad, indignamente aprovechado como si se tratara de una Marcha verde marroquí; por eso, echarse al monte, como ahora pretenden algunos catalanes y algunos vascos, debería hacerles pagar las consecuencias y experimentar el frío que suele hacer en el monte.
»Es de esperar que, al menos, siga vigente en el ámbito jurídico internacional la convicción de que el derecho de autodeterminación no existe más que para las colonias.
»Y también -y esto vale para todos los rubalcabas y sus derivados y compuestos, en Cataluña, en Vascongadas o en donde sea– que, en un Estado federal, España no sería otra cosa que la suma de sus partes y dejaría de existir como tal nación.
»A lo mejor podrían entenderlo también los muñidores de todas esas manifestaciones en las que son apaleados los policías que cumplen su obligación y que, a diferencia de lo que ocurre en todas las demás naciones civilizadas de Europa, son retransmitidas en directo por las televisiones. Tampoco basta con eso tan socorrido, desde el Gobierno, de que “España no está para discusiones identitarias”. Como si alguna vez pudiera estarlo...
»A ver si vamos a llegar al alucinante comunicado de una llamada Unión Internacional de Ulemas Islámicos, que acaba de pedir al Papa que se disculpe con los musulmanes por su ya lejana conferencia de Ratisbona y, ya de paso, ¡por la Reconquista de España! Aquí la esquizofrenia puede llegar a límites insospechados.
»Ahora, eso sí, ustedes han visto, igual que yo, la foto del diputado de Amaiur, Sabino Cuadra, antisistema él donde los haya, pero enseñándole al policía su carnet de parlamentario con la bandera española bien a la vista, para que no le toque un pelo.»
Contingut íntegre d’un article publicat amb el pseudònim «Gonzalo de Berceo» al setmanari Alfa & Omega, 4 d’octubre del 2012.
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dissabte, 6 d’octubre del 2012
València i Barcelona, segle XIX
Per Teodor Llorente
València i Barcelona
Salut, ciutats volgudes! València! Barcelona!
Com llavi humil vos besa los peus la mateixa ona,
portant-vos les memòries de temps bells i llunyans.
Jo a vostres fronts gloriosos done també iguals paumes:
los fills enyoradissos dels Berenguers i els Jaumes
serem sempre germans.
Un mateix cau tinguérem en la mateixa soca;
els uns, en separar-nos, buscàreu l’aspra roca,
i els altres acampàrem en lo flairós jardí;
mes, sempre que els cors junta de nostres mans l’estreta,
los pensaments s’envolen, com au que al niu va dreta,
al vell tronc llemosí.
Los pensaments s’envolen als temps en què la glòria,
en les daurades fulles de la immortal història,
donava per exemples al món nostres records;
quan verds llorers brotaven lo Llobregat i el Túria,
i mostrà nostra llengua a tots los pobles Llúria
i March a tots los cors.
Roger, nostre hom de ferro! Ausiàs, nostre poeta!
Glòria que l’una a l’altra s’unix, i que completa
lo nostre distint geni; perquè, sent tots germans,
rius brolla, per nosaltres, de llet i mel la terra,
i en ses dures mamelles vos va nodrir la serra
dels antics laietans.
Forts, com los faigs i els roures nascuts en ta muntanya,
de la mar, Barcelona, que tes muralles banya,
tos fills en amples veles els vents feren captius;
i ocupats nostres pares en més tranquil·les lluites,
colliren a mans plenes les ensucrades fruites
en los vergers ombrius.
Mes, aixís que les hores de batallar venien,
valerós l’un com l’altre, i ab igual pas, sortien
de l’hort i la muntanya dos guerrejants estols;
i ab lo mateix coratge, les hosts agermanades,
del cavall de sant Jordi seguien les petjades
entre núvols de pols.
I quan les que els havien dictat los antics segles
per a bé dels reialmes prudents i sàvies regles
menysprear maquinaven reis mal aconsellats,
coberts ab la gramalla, valents, lleials i dignes,
«Contrafur!», els cridaven tos Consellers insignes
i nostres grans Jurats.
I així units romanen d’una i altra germana,
de la Ciutat comtessa i la Ciutat sultana,
los noms, per a memòria de l’esdevenidor;
i avui jo vinc a dir-los en profètiques trobes
que gojaran unides també les glòries noves
d’un pervindre millor.
Dels vells palaus caigueren per terra els murs de marbre,
i en los durs blocs s’estenen les arraïls de l’arbre
a qui en les branques pengen càndids fruits de la pau;
colliu-los, d’eixe glavi trencat que el temps rovella
fent, oh ciutats glorioses!, tu del forcat la rella,
tu el timó de la nau.
Fills dels boscs i les ones, hòmens de pit de ferro,
los que en llunyanes platges no us mireu en desterro,
perquè viva la pàtria porteu sempre en lo pit;
poble que a totes hores, cants entonant alegres,
del sant treball aixeques l’encens en núvols negres
fins al cel, dia i nit;
i vosaltres, vosaltres, als que lo front vos crema
en les brusentes planes lo sol de la verema;
los que feu de la terra brotar les garbes d’or;
los que, puntejant destres la cítara moresca,
feu l’eixam de fadrines ballar a l’ombra fresca
dels tarongers en flor:
vingau los uns i els altres, i oixcau lo que vos diga
de les comunes glòries i la grandor antiga
lo Trobador, que encara guarda l’antic parlar;
i demprés, junts armant-vos en la més santa guerra,
desgarreu les fecondes entranyes de la terra,
solqueu la immensa mar.
Enjamai disputeu-vos, germans, vostra corona:
les dos podeu ser reines, València i Barcelona:
la corbella és un ceptre lo mateix que el trident.
Déu, per a que al port tornen les vostres naus lleugeres
i per a que net caiga lo gra en les vostres eres,
envia el mateix vent.
Sigau, puix, sempre unides, de cent pobles enveja;
cascun segle que passe, més ditxoses vos veja,
i creixcau en fortuna i en glòria sense fi;
les mans fraternes juntes, com convé a les bessones,
i sentades a l’ombra que tu a les dos els dónes,
gloriós tronc llemosí!
(1864)
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dissabte, 25 d’agost del 2012
Volem que Catalunya sigui un centre mundial del joc?
per Josep M. Soler, abat de Montserrat
Al llarg d’aquest any hi ha hagut nombroses preses de posició crítiques o fonamentalment contràries respecte al projecte del gran complex lúdic i turístic conegut com Eurovegas. És remarcable que provinguin dels estaments més variats de la nostra societat: col·legis professionals, entitats del Baix Llobregat, estudiosos del medi ambient, especialistes en temes socials i econòmics... Cada vegada en tenim informació més completa, fins al punt que ha estat possible ja ara fer-ne també una valoració moral.
No ens estranya, doncs, que a la raonable suspicàcia mostrada des de tants àmbits socials s’hi hagin afegit veus d’Església, especialment les dels bisbes catalans i de la Unió de Religiosos de Catalunya, els quals han donat suport al pronunciament del bisbe de Sant Feliu de Llobregat, en la diòcesi del qual està prevista la construcció del complex.
Hi ha qui preveu que aquest projecte contribuirà al desenvolupament econòmic i a la creació de llocs de treball directes i indirectes; però, d’altra banda, hi ha persones enteses que qüestionen de manera fonamentada l’eficàcia real d’aquestes previsions. També en contra de la instal·lació s’han subratllat amb molt d’èmfasi els esmentats motius d’ordre moral. Aquests motius s’afegeixen a les raons d’ordre ecològic, polític, mediambiental i als dubtes sobre la transparència del promotor privat.
És unànime la consciència que ens trobem davant d’un gran repte per al nostre futur a causa de l’impacte que pot tenir en les persones i en la cultura del nostre poble. Tot es resumeix en aquestes preguntes: Volem que Catalunya sigui un centre mundial del joc? A quin preu? La possible creació d’uns llocs de treball, assegura la transparència ètica de tot el que comporta? I, encara, convé afavorir i promoure realitats que, per desgràcia, ja existeixen a casa nostra i de les quals sabem els perills que comporten? És prou sabut que el món del joc és vidriós, i que sol tenir aparellat el foment de la ludopatia, la difusió de la toxicomania, la presència de la prostitució i, fins i tot, en alguns casos, del tràfic de persones.
Tot això comporta un preu humà al qual no es pot superposar cap hipotètic benefici econòmic. El nostre poble no pot veure exempcions tributàries i legals a favor de propostes de negoci que no dignifiquen les persones, i menys encara quan intenta esforçar-se per a fer remuntar les pròpies iniciatives empresarials. No podem exposar-nos a estils de vida i de convivència que van contra els valors que no sense dificultats procurem comunicar a les noves generacions, com són el treball abnegat, l’esforç per obtenir resultats positius, l’amor a la terra, el respecte per la persona, la solidaritat o la creativitat artística i empresarial. No podem afavorir pràctiques que portin a la degradació de la dignitat de les persones o les aboquin a agredir la seva salut corporal i psicològica. No podem perdre, a costa del diner fàcil, l’equilibri natural i ecològic de la zona on es proposa de construir el complex lúdic.
Tal com diuen moltes personalitats que reflexionen sobre la situació econòmica i social que ens toca de viure, només trobarem una sortida sostenible a la crisi si aconseguim generar una nova cultura fonamentada en un humanisme que torni a donar a la societat els valors que han sostingut i han fet progressar la dignitat de les persones i la convivència veritablement democràtica. I aquests valors creiem que no es troben reflectits en projectes com Eurovegas.
Els cristians estem convençuts que la persona de Jesucrist i el seu Evangeli ens ensenyen quins són els camins i els mitjans per a un autèntic desenvolupament humà. Aportar-los a la reflexió pública és, doncs, una manera de servir la societat i de contribuir a dinamitzar-la en bé dels ciutadans i d’una economia centrada en la persona humana i el seu desenvolupament harmònic.
Altres articles sobre Eurovegas al VF:
- Eurovegas no té espai (Cristina Jover)
- El futur del científics i Eurovegas (Daniel Arbós i Màrius Bellés)
- A Barcelona no li convé un casino (editorial El Periódico, 1996)
- Eurovegas, un espectacle provincià (Jordi Borja)
- Eurovegas, política i moral (Josep M. Vallès)
- Volem que Catalunya sigui un centre mundial del joc? (Josep M. Soler)
- Govern dels millors: una aposta estratègica (1) (Vigilant del Far)
- Govern dels millors: una aposta estratègica (2) (Vigilant del Far)
- Iniciativa contra Eurovegas? (Vigilant del Far)
Al llarg d’aquest any hi ha hagut nombroses preses de posició crítiques o fonamentalment contràries respecte al projecte del gran complex lúdic i turístic conegut com Eurovegas. És remarcable que provinguin dels estaments més variats de la nostra societat: col·legis professionals, entitats del Baix Llobregat, estudiosos del medi ambient, especialistes en temes socials i econòmics... Cada vegada en tenim informació més completa, fins al punt que ha estat possible ja ara fer-ne també una valoració moral.
No ens estranya, doncs, que a la raonable suspicàcia mostrada des de tants àmbits socials s’hi hagin afegit veus d’Església, especialment les dels bisbes catalans i de la Unió de Religiosos de Catalunya, els quals han donat suport al pronunciament del bisbe de Sant Feliu de Llobregat, en la diòcesi del qual està prevista la construcció del complex.
Hi ha qui preveu que aquest projecte contribuirà al desenvolupament econòmic i a la creació de llocs de treball directes i indirectes; però, d’altra banda, hi ha persones enteses que qüestionen de manera fonamentada l’eficàcia real d’aquestes previsions. També en contra de la instal·lació s’han subratllat amb molt d’èmfasi els esmentats motius d’ordre moral. Aquests motius s’afegeixen a les raons d’ordre ecològic, polític, mediambiental i als dubtes sobre la transparència del promotor privat.
És unànime la consciència que ens trobem davant d’un gran repte per al nostre futur a causa de l’impacte que pot tenir en les persones i en la cultura del nostre poble. Tot es resumeix en aquestes preguntes: Volem que Catalunya sigui un centre mundial del joc? A quin preu? La possible creació d’uns llocs de treball, assegura la transparència ètica de tot el que comporta? I, encara, convé afavorir i promoure realitats que, per desgràcia, ja existeixen a casa nostra i de les quals sabem els perills que comporten? És prou sabut que el món del joc és vidriós, i que sol tenir aparellat el foment de la ludopatia, la difusió de la toxicomania, la presència de la prostitució i, fins i tot, en alguns casos, del tràfic de persones.
Tot això comporta un preu humà al qual no es pot superposar cap hipotètic benefici econòmic. El nostre poble no pot veure exempcions tributàries i legals a favor de propostes de negoci que no dignifiquen les persones, i menys encara quan intenta esforçar-se per a fer remuntar les pròpies iniciatives empresarials. No podem exposar-nos a estils de vida i de convivència que van contra els valors que no sense dificultats procurem comunicar a les noves generacions, com són el treball abnegat, l’esforç per obtenir resultats positius, l’amor a la terra, el respecte per la persona, la solidaritat o la creativitat artística i empresarial. No podem afavorir pràctiques que portin a la degradació de la dignitat de les persones o les aboquin a agredir la seva salut corporal i psicològica. No podem perdre, a costa del diner fàcil, l’equilibri natural i ecològic de la zona on es proposa de construir el complex lúdic.
Tal com diuen moltes personalitats que reflexionen sobre la situació econòmica i social que ens toca de viure, només trobarem una sortida sostenible a la crisi si aconseguim generar una nova cultura fonamentada en un humanisme que torni a donar a la societat els valors que han sostingut i han fet progressar la dignitat de les persones i la convivència veritablement democràtica. I aquests valors creiem que no es troben reflectits en projectes com Eurovegas.
Els cristians estem convençuts que la persona de Jesucrist i el seu Evangeli ens ensenyen quins són els camins i els mitjans per a un autèntic desenvolupament humà. Aportar-los a la reflexió pública és, doncs, una manera de servir la societat i de contribuir a dinamitzar-la en bé dels ciutadans i d’una economia centrada en la persona humana i el seu desenvolupament harmònic.
Altres articles sobre Eurovegas al VF:
- Eurovegas no té espai (Cristina Jover)
- El futur del científics i Eurovegas (Daniel Arbós i Màrius Bellés)
- A Barcelona no li convé un casino (editorial El Periódico, 1996)
- Eurovegas, un espectacle provincià (Jordi Borja)
- Eurovegas, política i moral (Josep M. Vallès)
- Volem que Catalunya sigui un centre mundial del joc? (Josep M. Soler)
- Govern dels millors: una aposta estratègica (1) (Vigilant del Far)
- Govern dels millors: una aposta estratègica (2) (Vigilant del Far)
- Iniciativa contra Eurovegas? (Vigilant del Far)
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dissabte, 14 de juliol del 2012
El futur dels científics i Eurovegas
per Daniel Arbós, biòleg, i Màrius Bellés, físic
[...] Veient les retallades en investigació i que el projecte més important que plana sobre les nostres contrades és Eurovegas, suposem que un mecenes com Sheldon Adelson deu haver valorat molt positivament el fet de reubicar els investigadors.
Els matemàtics, tan avesats als càlculs de probabilitats i a la teoria de jocs, seran uns excel·lents crupiers, els informàtics programaran algoritmes d’una complexitat meravellosa per a les màquines escurabutxaques, els genetistes estudiaran les claus de l’addicció en tots els seus vessants, els biotecnòlegs crearan dispositius nanomètrics de detecció de malalties de transmissió sexual, els físics teòrics podran encriptar quànticament les dades de les caixes fortes, els químics idearan els còctels més exòtics, mentre que els enginyers estudiaran el lliscament de les ruletes i crearan robots capaços de satisfer les nostres necessitats més primàries.
I si es donés el cas, segur que els senyors d’Eurovegas sabran valorar com d’útils poden ser la física o la química per fer desaparèixer cadàvers amb una eficiència espectacular.
Cansats d’escoltar «cal un canvi de model», «en xinès crisi significa oportunitat» i «Massachusetts», val a dir que esperàvem un futur lleugerament diferent per a la investigació.
(Extractat del diari Ara, 1 juliol 2012)
[...] Veient les retallades en investigació i que el projecte més important que plana sobre les nostres contrades és Eurovegas, suposem que un mecenes com Sheldon Adelson deu haver valorat molt positivament el fet de reubicar els investigadors.
Els matemàtics, tan avesats als càlculs de probabilitats i a la teoria de jocs, seran uns excel·lents crupiers, els informàtics programaran algoritmes d’una complexitat meravellosa per a les màquines escurabutxaques, els genetistes estudiaran les claus de l’addicció en tots els seus vessants, els biotecnòlegs crearan dispositius nanomètrics de detecció de malalties de transmissió sexual, els físics teòrics podran encriptar quànticament les dades de les caixes fortes, els químics idearan els còctels més exòtics, mentre que els enginyers estudiaran el lliscament de les ruletes i crearan robots capaços de satisfer les nostres necessitats més primàries.
I si es donés el cas, segur que els senyors d’Eurovegas sabran valorar com d’útils poden ser la física o la química per fer desaparèixer cadàvers amb una eficiència espectacular.
Cansats d’escoltar «cal un canvi de model», «en xinès crisi significa oportunitat» i «Massachusetts», val a dir que esperàvem un futur lleugerament diferent per a la investigació.
(Extractat del diari Ara, 1 juliol 2012)
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dissabte, 7 de juliol del 2012
A Barcelona no li convé un casino
Editorial d'El Periódico, 1996
No entenem l’actitud política que sembla afavorir el trasllat del Gran Casino de Sant Pere de Ribes a la ciutat de Barcelona. I tampoc aconseguim aclarir les raons per les quals fa uns anys ni es volia ni legalment es podia ubicar aquestes instal·lacions de joc a les localitats de 300.000 habitants, i ara sí.
En el moment de la legalització del joc [...] des del primer moment es va rebutjar que els casinos s’instal·lessin a les grans ciutats, perquè s’entenia que allò constituiria una prima inadequada per a aquests tipus d’instal·lacions. Semblava clar que una cosa era acabar amb la prohibició hipòcrita franquista del joc i, una altra, situar-lo en aquest aparador que són per als joves les grans ciutats. [...]
Des del moment en què es va començar a parlar d’un possible trasllat del casino de Sant Pere de Ribes, s’han silenciat totes les qüestions de fons i s’ha plantejat el tema com si fos un simple canvi d’ubicació d’una sabateria o d’un colmado. I un casino no és això, en absolut. Per això estranyen les declaracions del conseller [...] en què anuncia una suposada via lliure legal al projecte, quan els ciutadans crèiem el contrari. I de la mateixa manera desconcerta el possible interès que pugui tenir l’Administració catalana per portar una instal·lació de joc d’aquestes característiques a la capital barcelonina.
El casino de Sant Pere de Ribes està bé on està. I, en tot cas, no ha de venir a Barcelona. La Generalitat ha de defensar enèrgicament els criteris socials que desaconsellen que la ciutat tingui un nou estímul per practicar jocs d’atzar quan no el necessita.
Extracte adaptat de l’editorial d’El Periódico, 7 octubre 1996 (traducció, TPS; l’any 1996 El Periódico encara no havia començat a publicar la versió en català)
No entenem l’actitud política que sembla afavorir el trasllat del Gran Casino de Sant Pere de Ribes a la ciutat de Barcelona. I tampoc aconseguim aclarir les raons per les quals fa uns anys ni es volia ni legalment es podia ubicar aquestes instal·lacions de joc a les localitats de 300.000 habitants, i ara sí.
En el moment de la legalització del joc [...] des del primer moment es va rebutjar que els casinos s’instal·lessin a les grans ciutats, perquè s’entenia que allò constituiria una prima inadequada per a aquests tipus d’instal·lacions. Semblava clar que una cosa era acabar amb la prohibició hipòcrita franquista del joc i, una altra, situar-lo en aquest aparador que són per als joves les grans ciutats. [...]
Des del moment en què es va començar a parlar d’un possible trasllat del casino de Sant Pere de Ribes, s’han silenciat totes les qüestions de fons i s’ha plantejat el tema com si fos un simple canvi d’ubicació d’una sabateria o d’un colmado. I un casino no és això, en absolut. Per això estranyen les declaracions del conseller [...] en què anuncia una suposada via lliure legal al projecte, quan els ciutadans crèiem el contrari. I de la mateixa manera desconcerta el possible interès que pugui tenir l’Administració catalana per portar una instal·lació de joc d’aquestes característiques a la capital barcelonina.
El casino de Sant Pere de Ribes està bé on està. I, en tot cas, no ha de venir a Barcelona. La Generalitat ha de defensar enèrgicament els criteris socials que desaconsellen que la ciutat tingui un nou estímul per practicar jocs d’atzar quan no el necessita.
Extracte adaptat de l’editorial d’El Periódico, 7 octubre 1996 (traducció, TPS; l’any 1996 El Periódico encara no havia començat a publicar la versió en català)
dissabte, 7 d’abril del 2012
Joan Sales, cub de rubik
per Francesc Canosa Farran
“Amb la mort de l’àvia s’han obert els calaixos de casa”, respon Maria Bohigas Sales. A dins hi vivia Núria Folch (1916-2010), la dona, la vetlladora de l’obra, la figura, i l’editorial. A dins hi viu ara Maria, al capdavant de Club Editor. Calaixos d’aire: “Des de la novel·la inèdita trobada a la lleixa dels llençols”, fins a cartes i més cartes. Cares i cares per fer girar el cub rubik Joan Sales (1912-1983). L’escriptor de la gran incomoditat: la guerra. La ficció, Incerta glòria (1956); la realitat, Cartes a Màrius Torres (1977). El miracle d’escriure en català normal, l’editor de Rodoreda, Villalonga... Es belluguen les peces. Per on començar. “La biografia és la porta d’entrada a un marc de publicacions”, diu l’editora.
A París, Montserrat Casals mou les cares. Al novembre sortirà la biografia. Sorprendrà? Diu que sí perquè “Sales és molt mal conegut”. Diu que apareixerà el Sales de veritat, complex, ric. Al cub: l’escriptor, l’editor, el patriota. Mou la biògrafa i apareix la fesomia mig espantada del noi que sempre va tenir la Vallclara familiar dins: com un eix rotatori. Gira i ensenya el quadret de la persona que l’influencia, Manuel González Alba, polític i editor: “És amb ell que entra amb contacte amb el món de la política.” Cap dins el Partit Comunista Català (1928). Abandona la política militant el 1934. No hi torna fins després de l’exili, quan es fa d’Unió. Però ja té els colors d’una cara: des dels anys trenta és “un patriota europeista”. Veu el rostre del país: “El nacionalisme de Sales és absolutament complicat, ell creu en la realitat de la corona d’Aragó, la llengua, la història, són els puntals fundadors del futur nacional, però veu tristes les quatre províncies.” Com el cub, “el patriotisme de Sales més que sentimental era molt racional, com ho era de fet el seu cristianisme”.
La fe en el seu país el mou a anar a la guerra: “Estava en contra de la guerra civil, hi va participar convençut que era una guerra nacional.” Aquell jove que, a la República, corregeix textos i “descobreix que això de la llengua és una eina bàsica per construir el país”, ara troba una nova cara: la militar. Per Casals “es respira en tot el que va anar fent, el punt d’obligació, la defensa dels valors, del poble”. Militar existencial. Fins i tot creu que “si no haguessin perdut la guerra seria militar de carrera”. I bum: va arribar la incerta glòria.
Zig-zag i Mèxic. Allà és el primer que parla de la inutilitat de l’exili. Quaderns de l’exili és la publicació metralleta “contra la repartidora entre polítics i intel·lectuals que deixen els pobres que són al camp de concentració; qui ajuda tots aquests soldats?”. Sales torna a furgar les cares: crític, autocrític. Planta cara i torna el 1948.
Agitat, obre els ulls de bat a bat: el català s’està morint. La gent jove escriu en castellà. Cal fer alguna cosa. Gira la cara, el rostre de l’acció i inicia la batalla: “És com una guerra civil dels puristes de l’Institut d’Estudis Catalans, vol que la gent pugui escriure sense traumes i sense complexos; creia que el català d’Incerta glòria és el que es podia entendre.” Arriba la novel·la que mostra la complexitat de la guerra. I la col·lecció d’El Club dels Novel·listes (1955) i Club Editor (1959). Escriure com es parla. Clar i català.
Li bull el cap per “normalitzar el país”. Els quadrets del cub es mouen a una velocitat sideral: 17.000 folis escrits. Les cartes amb Joan Fuster, Carles Cardó... i la més important: amb la seva filla, Núria Sales, que és a París. Des del 1960 fins al 1983: una carta setmanal. Ho explica tot, “és una història del país”, sentencia Casals. Una gran cara de Sales: milers de quadrets de papers ininterromputs, que per Bohigas l’acosten a Josep Pla. Malgrat que “estan a les antípodes, en vida necessiten reflexió a través de l’escriptura”. Per Pla és “la falsa crònica” i per Sales, la carta. El joc del rubik.
Arriba la Transició: li tornen la plaça de funcionari d’ensenyament de català que guanyà durant la República. D’acord, però és la derrota de l’escriptor, de l’editor. Tot se simplifica, “ell, que ha viscut els anys trenta, veu com es repeteixen els mateixos errors: ‘No hem volgut aprendre la lliçó’, diu”. Fins i tot el 1976, quan surt el diari Avui, es desanima: “Com escriuen! Quin horror!”
Tot això ha ajudat que el personatge fes una certa por: “Continua sent incòmode, perquè és dels qui més ha parlat sobre Catalunya, sobre la llengua, i se l’ha simplificat, han dit que era un militarista i que no interessava; manaven els escriptors d’esquerres, marxistes”, rebla Casals. I el rubik exigeix moure, planificar, recompondre. Escriptor, editor, patriota: combina les cares, “perquè el que es respira del personatge és la melancolia en el sentit de Baudelaire”, capaç d’entusiasmar-se i desenganyar-se. El moviment perpetu: l’equilibri de la incerta glòria.
Ja som dins de l’home. El 2013 arribaran epistolaris i, després, la novel·la inèdita: Una olor de guants de pell de Rússia. Però enguany també és reeditarà Incerta glòria. “Té tanta vitalitat!”, reflexiona Bohigas, que afegeix: “És un invent extraordinari. Una estructura novel·lesca genial: diferents veus, és la tremolor de la noció de veritat. Com més passi el temps més presència tindrà.”
(Extracte adaptat de l’article publicat al Quadern d’El País, 4 abril 2012, amb el títol «Totes les cares del ‘cub Sales’»)
(Enguany es commemora el centenari del naixement de Joan Sales i Vallès.)
“Amb la mort de l’àvia s’han obert els calaixos de casa”, respon Maria Bohigas Sales. A dins hi vivia Núria Folch (1916-2010), la dona, la vetlladora de l’obra, la figura, i l’editorial. A dins hi viu ara Maria, al capdavant de Club Editor. Calaixos d’aire: “Des de la novel·la inèdita trobada a la lleixa dels llençols”, fins a cartes i més cartes. Cares i cares per fer girar el cub rubik Joan Sales (1912-1983). L’escriptor de la gran incomoditat: la guerra. La ficció, Incerta glòria (1956); la realitat, Cartes a Màrius Torres (1977). El miracle d’escriure en català normal, l’editor de Rodoreda, Villalonga... Es belluguen les peces. Per on començar. “La biografia és la porta d’entrada a un marc de publicacions”, diu l’editora.
A París, Montserrat Casals mou les cares. Al novembre sortirà la biografia. Sorprendrà? Diu que sí perquè “Sales és molt mal conegut”. Diu que apareixerà el Sales de veritat, complex, ric. Al cub: l’escriptor, l’editor, el patriota. Mou la biògrafa i apareix la fesomia mig espantada del noi que sempre va tenir la Vallclara familiar dins: com un eix rotatori. Gira i ensenya el quadret de la persona que l’influencia, Manuel González Alba, polític i editor: “És amb ell que entra amb contacte amb el món de la política.” Cap dins el Partit Comunista Català (1928). Abandona la política militant el 1934. No hi torna fins després de l’exili, quan es fa d’Unió. Però ja té els colors d’una cara: des dels anys trenta és “un patriota europeista”. Veu el rostre del país: “El nacionalisme de Sales és absolutament complicat, ell creu en la realitat de la corona d’Aragó, la llengua, la història, són els puntals fundadors del futur nacional, però veu tristes les quatre províncies.” Com el cub, “el patriotisme de Sales més que sentimental era molt racional, com ho era de fet el seu cristianisme”.
La fe en el seu país el mou a anar a la guerra: “Estava en contra de la guerra civil, hi va participar convençut que era una guerra nacional.” Aquell jove que, a la República, corregeix textos i “descobreix que això de la llengua és una eina bàsica per construir el país”, ara troba una nova cara: la militar. Per Casals “es respira en tot el que va anar fent, el punt d’obligació, la defensa dels valors, del poble”. Militar existencial. Fins i tot creu que “si no haguessin perdut la guerra seria militar de carrera”. I bum: va arribar la incerta glòria.
Zig-zag i Mèxic. Allà és el primer que parla de la inutilitat de l’exili. Quaderns de l’exili és la publicació metralleta “contra la repartidora entre polítics i intel·lectuals que deixen els pobres que són al camp de concentració; qui ajuda tots aquests soldats?”. Sales torna a furgar les cares: crític, autocrític. Planta cara i torna el 1948.
Agitat, obre els ulls de bat a bat: el català s’està morint. La gent jove escriu en castellà. Cal fer alguna cosa. Gira la cara, el rostre de l’acció i inicia la batalla: “És com una guerra civil dels puristes de l’Institut d’Estudis Catalans, vol que la gent pugui escriure sense traumes i sense complexos; creia que el català d’Incerta glòria és el que es podia entendre.” Arriba la novel·la que mostra la complexitat de la guerra. I la col·lecció d’El Club dels Novel·listes (1955) i Club Editor (1959). Escriure com es parla. Clar i català.
Li bull el cap per “normalitzar el país”. Els quadrets del cub es mouen a una velocitat sideral: 17.000 folis escrits. Les cartes amb Joan Fuster, Carles Cardó... i la més important: amb la seva filla, Núria Sales, que és a París. Des del 1960 fins al 1983: una carta setmanal. Ho explica tot, “és una història del país”, sentencia Casals. Una gran cara de Sales: milers de quadrets de papers ininterromputs, que per Bohigas l’acosten a Josep Pla. Malgrat que “estan a les antípodes, en vida necessiten reflexió a través de l’escriptura”. Per Pla és “la falsa crònica” i per Sales, la carta. El joc del rubik.
Arriba la Transició: li tornen la plaça de funcionari d’ensenyament de català que guanyà durant la República. D’acord, però és la derrota de l’escriptor, de l’editor. Tot se simplifica, “ell, que ha viscut els anys trenta, veu com es repeteixen els mateixos errors: ‘No hem volgut aprendre la lliçó’, diu”. Fins i tot el 1976, quan surt el diari Avui, es desanima: “Com escriuen! Quin horror!”
Tot això ha ajudat que el personatge fes una certa por: “Continua sent incòmode, perquè és dels qui més ha parlat sobre Catalunya, sobre la llengua, i se l’ha simplificat, han dit que era un militarista i que no interessava; manaven els escriptors d’esquerres, marxistes”, rebla Casals. I el rubik exigeix moure, planificar, recompondre. Escriptor, editor, patriota: combina les cares, “perquè el que es respira del personatge és la melancolia en el sentit de Baudelaire”, capaç d’entusiasmar-se i desenganyar-se. El moviment perpetu: l’equilibri de la incerta glòria.
Ja som dins de l’home. El 2013 arribaran epistolaris i, després, la novel·la inèdita: Una olor de guants de pell de Rússia. Però enguany també és reeditarà Incerta glòria. “Té tanta vitalitat!”, reflexiona Bohigas, que afegeix: “És un invent extraordinari. Una estructura novel·lesca genial: diferents veus, és la tremolor de la noció de veritat. Com més passi el temps més presència tindrà.”
(Extracte adaptat de l’article publicat al Quadern d’El País, 4 abril 2012, amb el títol «Totes les cares del ‘cub Sales’»)
(Enguany es commemora el centenari del naixement de Joan Sales i Vallès.)
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dissabte, 31 de març del 2012
Eurovegas, un espectacle provincià
per Jordi Borja, urbanista
Mister Marshall ha arribat i anuncia llocs de treball i diversions, llums i jocs, vici i fornici. Prop de l’aeroport, a un quart d’hora del centre de la ciutat. Prometen unes 200.000 feines directes i 100.000 d’indirectes. No s’especifica l’origen d’aquestes xifres. Tanmateix, a tot l’estat de Nevada, que inclou Las Vegas i la llunyana Reno, hi ha 300.000 llocs de treball en el sector de l’oci. Només Las Vegas posseeix setanta-vuit grans hotels amb casino, i al Baix Llobregat es crearien dotze hotels, sis amb casino. Els números no surten.
L’impacte sobre l’ocupació no sembla que a Las Vegas hagi sigut gaire eficaç, perquè [l’atur a Nevada] arriba quasi al 13% mentre la mitjana dels EUA és de poc més del 8%. És una feina poc qualificada: només el 14% de la població jove té començats estudis universitaris, quan la mitjana nord-americana és el doble. A Las Vegas hi ha censades 16.000 persones sense sostre i 40.000 a la regió metropolitana (una gran part de les dades citades procedeixen de latramaurbana.net).
L’argument de l’ocupació no és convincent. Altres aspectes del model, encara menys. Las Vegas va créixer en un desert a partir de la dècada del 1930 i especialment a partir del 1941, quan un gàngster, Bugsy Siegel [...], va ser el promotor del primer hotel Flamingo amb casino. Va ser rebatejada com a Sin City, la Ciutat del Pecat. Els promotors principals eren les màfies de l’est. El 1959 la ciutat començà un nou boom quan el triomf de la revolució cubana va fer que l’Havana deixés de ser el gran casino i el superprostíbul dels nord-americans. El centre de Las Vegas, inicialment ciutat compacta, va anar perdent força i la ciutat s’expandí de manera difusa i segregadora. Gradualment s’ha anat privatitzant, ha deixat de ser ciutat.
Eurovegas serà la nova versió del model Barcelona 92 i de Catalunya ciutat? [...] Als EUA era i és impensable que un Las Vegas s’instal·li a la megalòpolis del nord-est (Boston, Nova York, Filadèlfia, Washington, etcètera), un continu urbà amb més de 55 milions d’habitants. El gran centre de l’oci es va crear a uns quants milers de quilòmetres del mercat més potent. Eurovegas pretén instal·lar-se en un teixit urbà ja molt saturat que requereix projectes d’escala mitjana, més acupuntura que cirurgia.
La còpia local és menor que l’original, però es preveuen 150 hectàrees per al complex i 100 més per a camps de golf, un estadi i altres equipaments, més les cessions de sòl públic i infraestructures i els complexos habitacionals que els promotors exigeixen, crear-ne uns per al seu negoci i eliminar-ne altres que no interessen. L’impacte sobre el territori serà enorme. A la zona afluiran els desocupats locals i els que hi aniran d’altres parts com si s’hi haguessin descobert mines d’or. Sense comptar els centenars de milers de futurs clients. És aquest l’indret adequat? [...]
El despropòsit que crida més l’atenció són les condicions del promotor, que aparentment no han sigut qüestionades per les autoritats espanyoles: modificació de la llei d’estrangeria per importar treballadors, i de l’estatut dels treballadors per no dependre de convenis col·lectius; moratòria de dos anys per pagar la seguretat social; exempcions d’impostos i taxes; flexibilitzar les mesures destinades a evitar el blanqueig de diners; autoritzar l’ingrés de menors d’edat i ludòpates, i el dret de fumar; garantir el crèdit que se sol·licitaria al Banc Central Europeu. Per a vergonya aliena, sense comentaris.
No crec que aquest projecte fantasma arribi a reeixir, i menys a Catalunya. Però reconec que em deixarà un record imaginari perdurable. [...]
(Extracte de l’article publicat a El País, 21 març 2012)
Mister Marshall ha arribat i anuncia llocs de treball i diversions, llums i jocs, vici i fornici. Prop de l’aeroport, a un quart d’hora del centre de la ciutat. Prometen unes 200.000 feines directes i 100.000 d’indirectes. No s’especifica l’origen d’aquestes xifres. Tanmateix, a tot l’estat de Nevada, que inclou Las Vegas i la llunyana Reno, hi ha 300.000 llocs de treball en el sector de l’oci. Només Las Vegas posseeix setanta-vuit grans hotels amb casino, i al Baix Llobregat es crearien dotze hotels, sis amb casino. Els números no surten.
L’impacte sobre l’ocupació no sembla que a Las Vegas hagi sigut gaire eficaç, perquè [l’atur a Nevada] arriba quasi al 13% mentre la mitjana dels EUA és de poc més del 8%. És una feina poc qualificada: només el 14% de la població jove té començats estudis universitaris, quan la mitjana nord-americana és el doble. A Las Vegas hi ha censades 16.000 persones sense sostre i 40.000 a la regió metropolitana (una gran part de les dades citades procedeixen de latramaurbana.net).
L’argument de l’ocupació no és convincent. Altres aspectes del model, encara menys. Las Vegas va créixer en un desert a partir de la dècada del 1930 i especialment a partir del 1941, quan un gàngster, Bugsy Siegel [...], va ser el promotor del primer hotel Flamingo amb casino. Va ser rebatejada com a Sin City, la Ciutat del Pecat. Els promotors principals eren les màfies de l’est. El 1959 la ciutat començà un nou boom quan el triomf de la revolució cubana va fer que l’Havana deixés de ser el gran casino i el superprostíbul dels nord-americans. El centre de Las Vegas, inicialment ciutat compacta, va anar perdent força i la ciutat s’expandí de manera difusa i segregadora. Gradualment s’ha anat privatitzant, ha deixat de ser ciutat.
Eurovegas serà la nova versió del model Barcelona 92 i de Catalunya ciutat? [...] Als EUA era i és impensable que un Las Vegas s’instal·li a la megalòpolis del nord-est (Boston, Nova York, Filadèlfia, Washington, etcètera), un continu urbà amb més de 55 milions d’habitants. El gran centre de l’oci es va crear a uns quants milers de quilòmetres del mercat més potent. Eurovegas pretén instal·lar-se en un teixit urbà ja molt saturat que requereix projectes d’escala mitjana, més acupuntura que cirurgia.
La còpia local és menor que l’original, però es preveuen 150 hectàrees per al complex i 100 més per a camps de golf, un estadi i altres equipaments, més les cessions de sòl públic i infraestructures i els complexos habitacionals que els promotors exigeixen, crear-ne uns per al seu negoci i eliminar-ne altres que no interessen. L’impacte sobre el territori serà enorme. A la zona afluiran els desocupats locals i els que hi aniran d’altres parts com si s’hi haguessin descobert mines d’or. Sense comptar els centenars de milers de futurs clients. És aquest l’indret adequat? [...]
El despropòsit que crida més l’atenció són les condicions del promotor, que aparentment no han sigut qüestionades per les autoritats espanyoles: modificació de la llei d’estrangeria per importar treballadors, i de l’estatut dels treballadors per no dependre de convenis col·lectius; moratòria de dos anys per pagar la seguretat social; exempcions d’impostos i taxes; flexibilitzar les mesures destinades a evitar el blanqueig de diners; autoritzar l’ingrés de menors d’edat i ludòpates, i el dret de fumar; garantir el crèdit que se sol·licitaria al Banc Central Europeu. Per a vergonya aliena, sense comentaris.
No crec que aquest projecte fantasma arribi a reeixir, i menys a Catalunya. Però reconec que em deixarà un record imaginari perdurable. [...]
(Extracte de l’article publicat a El País, 21 març 2012)
dissabte, 12 de novembre del 2011
Els dits de la mà
Gràcies als corresponsals de la llista Migjorn que n’han fet pel seu compte un arreplec, i gràcies a altres col·laboradors desinteressats, he pogut ajuntar unes quantes versions d’aquella cançoneta infantil que serveix per entretenir les criatures i alhora per anomenar d’una manera original i divertida els dits de la mà.
Aquí no hi ha totes les versions que existeixen, ni de bon tros; cada poble té la seva i molts cops més d’una. Però hi ha les que m’han arribat fins ara –si me n’arriben més ja les afegiré. Potser la de Sant Mateu del Maestrat no hauria d’anar aquí perquè és d’un altre estil més pedagògic, però ja que m’ha arribat la incloc:
Fondó (Vinalopó Mitjà)
Eixe és el pare,
eixa és la mare,
eixe demana pa,
eixe diu que no n’hi ha,
i el xicotet li diu: perrinxinxet, perrinxinxet, al caixonet hi ha un trosset de pa sequet!
Benigànim (Vall d’Albaida)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Corrunxet, corrunxet, el xicotet al corralet!
Alcoi (Alcoià)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinyeu, gorrinyeu, que jo en tinc un bocineu!
Vall dels Alcalans (Ribera Alta)
Aquest és el pare,
aquesta la mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no hi ha,
i aquest tan menut diu: garranxet, garranxet, que en l’armari n’hi ha un trosset!
Guadassuar (Ribera Alta)
Este és el pare,
este la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
I este diu: gorrinxet, gorrinxet, vés al corralet que en el cabasset n’hi ha un trosset!
Albalat de la Ribera (Ribera Baixa)
Este és el pare,
este és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
I el xicotet diu: xirin-xinguet, en l’armari n’hi ha un trosset!
Vilafranca (els Ports)
Este és el pare,
este és la mare
este demana pa
este diu que no n’hi ha.
Garranyeu, garranyeu, que a la pastereta n’hi ha!
Sant Mateu (Baix Maestrat)
El polze és el més gros,
l’índex assenyala,
el cor és el més llarg,
després va l’anular,
i el petit, petit, petit, petit, petit...!
Vistabella del Maestrat (Alcalatén)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinyiu, gorrinyau, la pastera està tancà en clau!
Quartell (Camp de Morvedre)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinet, sanxet!, gorrinet, sanxet!
Mallorca (Campos, Migjorn de Mallorca)
Aquest és son pare,
aquest és sa mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no n’hi ha,
i aquest és es porcellí qui fa: nyic, nyic, nyic!
Ciutat de Mallorca (Mallorca)
Aquest és son pare,
aquest és sa mare mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no n’hi ha,
i aquest és el porcellet que demà han de matar!
Vilanova i la Geltrú (Garraf)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha per al caganiu?
Barcelona (Barcelonès)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha pel caganiu?
Sant Pol de Mar (Maresme)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha pel caganiu?
Terrassa (Vallès Occidental)
Aquest és el pare,
aquesta la mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no hi ha,
marrameu, marrameu, que a mi no me’n doneu!
Vilanova del Vallès (Vallès Oriental)
Aquest es el pare,
aquesta és la mare,
aquests els demanen pa,
aquests els diuen que no n’hi ha,
aquests diuen: mireu, mireu, però no us en donarem, i aquest resa i no diu res.
Igualada (Anoia)
Aquest és el pare,
Aquesta la mare
Aquest fa les sopes
Aquest se les menja totes
I aquest fa: piu, piu, piu, que no puc sortir del niu!
Torres de Segre (Segrià)
Aquest és lo pare,
aquesta és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menge totes,
I aquest li diu: marrimiau, marrimiau, per què no me’n doneu, d’això que mengeu?
La Codonyera (Matarranya)
Aquest és el pare
aquest és la mare
aquest fa les sopes
aquest se les menge totes
i aquest diu: garranxiu, garranxau, tanqueu les figuetes amb clau!
Girona (Gironès)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest demana pa,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes.
La Bisbal d’Empordà (Baix Empordà)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa la sopa,
aquest se les menja totes
i aquest diu: pobric, pobric, guardeu-me’n un xic, que jo sóc petit!
No sé si la constatació d’aquest patrimoni bàsicament comú en un fet sociocultural tan casolà i íntim com aquest, i tan reclòs en uns determinats territoris, hauria de fer pensar a algú alguna cosa... Bé, deixem la política de banda.
Aquí no hi ha totes les versions que existeixen, ni de bon tros; cada poble té la seva i molts cops més d’una. Però hi ha les que m’han arribat fins ara –si me n’arriben més ja les afegiré. Potser la de Sant Mateu del Maestrat no hauria d’anar aquí perquè és d’un altre estil més pedagògic, però ja que m’ha arribat la incloc:
Fondó (Vinalopó Mitjà)
Eixe és el pare,
eixa és la mare,
eixe demana pa,
eixe diu que no n’hi ha,
i el xicotet li diu: perrinxinxet, perrinxinxet, al caixonet hi ha un trosset de pa sequet!
Benigànim (Vall d’Albaida)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Corrunxet, corrunxet, el xicotet al corralet!
Alcoi (Alcoià)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinyeu, gorrinyeu, que jo en tinc un bocineu!
Vall dels Alcalans (Ribera Alta)
Aquest és el pare,
aquesta la mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no hi ha,
i aquest tan menut diu: garranxet, garranxet, que en l’armari n’hi ha un trosset!
Guadassuar (Ribera Alta)
Este és el pare,
este la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
I este diu: gorrinxet, gorrinxet, vés al corralet que en el cabasset n’hi ha un trosset!
Albalat de la Ribera (Ribera Baixa)
Este és el pare,
este és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
I el xicotet diu: xirin-xinguet, en l’armari n’hi ha un trosset!
Vilafranca (els Ports)
Este és el pare,
este és la mare
este demana pa
este diu que no n’hi ha.
Garranyeu, garranyeu, que a la pastereta n’hi ha!
Sant Mateu (Baix Maestrat)
El polze és el més gros,
l’índex assenyala,
el cor és el més llarg,
després va l’anular,
i el petit, petit, petit, petit, petit...!
Vistabella del Maestrat (Alcalatén)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinyiu, gorrinyau, la pastera està tancà en clau!
Quartell (Camp de Morvedre)
Este és el pare,
esta és la mare,
este demana pa,
este diu que no n’hi ha.
Gorrinet, sanxet!, gorrinet, sanxet!
Mallorca (Campos, Migjorn de Mallorca)
Aquest és son pare,
aquest és sa mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no n’hi ha,
i aquest és es porcellí qui fa: nyic, nyic, nyic!
Ciutat de Mallorca (Mallorca)
Aquest és son pare,
aquest és sa mare mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no n’hi ha,
i aquest és el porcellet que demà han de matar!
Vilanova i la Geltrú (Garraf)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha per al caganiu?
Barcelona (Barcelonès)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha pel caganiu?
Sant Pol de Mar (Maresme)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes,
i aquest fa: piu, piu, que no n’hi ha pel caganiu?
Terrassa (Vallès Occidental)
Aquest és el pare,
aquesta la mare,
aquest demana pa,
aquest diu que no hi ha,
marrameu, marrameu, que a mi no me’n doneu!
Vilanova del Vallès (Vallès Oriental)
Aquest es el pare,
aquesta és la mare,
aquests els demanen pa,
aquests els diuen que no n’hi ha,
aquests diuen: mireu, mireu, però no us en donarem, i aquest resa i no diu res.
Igualada (Anoia)
Aquest és el pare,
Aquesta la mare
Aquest fa les sopes
Aquest se les menja totes
I aquest fa: piu, piu, piu, que no puc sortir del niu!
Torres de Segre (Segrià)
Aquest és lo pare,
aquesta és la mare,
aquest fa les sopes,
aquest se les menge totes,
I aquest li diu: marrimiau, marrimiau, per què no me’n doneu, d’això que mengeu?
La Codonyera (Matarranya)
Aquest és el pare
aquest és la mare
aquest fa les sopes
aquest se les menge totes
i aquest diu: garranxiu, garranxau, tanqueu les figuetes amb clau!
Girona (Gironès)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest demana pa,
aquest fa les sopes,
aquest se les menja totes.
La Bisbal d’Empordà (Baix Empordà)
Aquest és el pare,
aquest és la mare,
aquest fa la sopa,
aquest se les menja totes
i aquest diu: pobric, pobric, guardeu-me’n un xic, que jo sóc petit!
No sé si la constatació d’aquest patrimoni bàsicament comú en un fet sociocultural tan casolà i íntim com aquest, i tan reclòs en uns determinats territoris, hauria de fer pensar a algú alguna cosa... Bé, deixem la política de banda.
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dissabte, 22 d’octubre del 2011
Tres ficcions
per Jordi Graupera
És mentida que al final de l’escolarització tothom parli català i castellà perfectament. A Catalunya, la majoria de persones parlem un català força dolent, escolaritzats o no. És un català fet d’estructures sintàctiques castellanes, farcit de castellanismes en el vocabulari, parlat amb una quantitat d’errors gramaticals i escrit amb una abundància d’errors ortogràfics que ningú no es permet en castellà. És al carrer, però es veu també en alguns diaris, se sent a les ràdios i als telenotícies, el parlen els polítics, catalanistes o no [...], i s’estén pertot. [...] És cert que la immersió ha estès el català a capes socials que n’haurien quedat al marge i que ha propiciat la comprensió de l’idioma. També és cert que l’estat de la llengua és natural després de dues generacions de franquisme i d’immigració castellanoparlant en massa. Però no ens enganyem: tenim un problema greu d’exigència a l’escola amb el català, no d’hores lectives.
Segona mentida: a Catalunya no hi ha conflicte lingüístic. Oi tant que n’hi ha: si ets únicament castellanoparlant només te’l trobes quan els teus fills tornen de l’escola i et parlen en catanyol. I mira com emboliquen la troca. I si ets catalanoparlant, és a dir, bilingüe, el conflicte te’l trobes a la majoria de bars, als jutjats, als hospitals, als serveis de teleoperadors i, molt especialment, a les administracions públiques controlades pel govern central: Policia Nacional, Delegació del Govern, aeroports, Renfe i universitats. Per no parlar del carrer o el pati d’escola, on la intimidació, la ignorància i el complex d’inferioritat fan canviar d’idioma molts catalanoparlants.
Tercera mentida: Catalunya és una comunitat autònoma amb competències en ensenyament. Catalunya no és una comunitat. En són unes quantes barrejades, còmplices i adversàries, sense un espai públic propi per decidir els seus conflictes. Catalunya no és autònoma perquè depèn de les decisions de les Corts espanyoles en la majoria de temes clau, sobretot fiscals, que són els que importen, i dels tribunals espanyols en la resta de temes, resumits en l’Estatut.
Com s’ha vist aquests dies, les competències en educació són vàlides sempre que no traspassin certs límits, alguns constitucionals, d’altres psicològics.
Tot això és responsabilitat nostra. [No podem] viure en una ficció constant. Espanya ni és ni vol ser un Estat plurinacional. I és normal: la majoria d’estats moderns són així. L’autonomia catalana només té sentit si duu a algun lloc, però no és una solució permanent, igual que la immersió. Durarà fins que la majoria d’espanyols se’n cansin, o fins que nosaltres, espanyols del nord-est, vulguem pagar el preu de deixar de dependre’n. [...]
(Extracte de l’article publicat a La Vanguardia, 10 setembre 2011)
És mentida que al final de l’escolarització tothom parli català i castellà perfectament. A Catalunya, la majoria de persones parlem un català força dolent, escolaritzats o no. És un català fet d’estructures sintàctiques castellanes, farcit de castellanismes en el vocabulari, parlat amb una quantitat d’errors gramaticals i escrit amb una abundància d’errors ortogràfics que ningú no es permet en castellà. És al carrer, però es veu també en alguns diaris, se sent a les ràdios i als telenotícies, el parlen els polítics, catalanistes o no [...], i s’estén pertot. [...] És cert que la immersió ha estès el català a capes socials que n’haurien quedat al marge i que ha propiciat la comprensió de l’idioma. També és cert que l’estat de la llengua és natural després de dues generacions de franquisme i d’immigració castellanoparlant en massa. Però no ens enganyem: tenim un problema greu d’exigència a l’escola amb el català, no d’hores lectives.
Segona mentida: a Catalunya no hi ha conflicte lingüístic. Oi tant que n’hi ha: si ets únicament castellanoparlant només te’l trobes quan els teus fills tornen de l’escola i et parlen en catanyol. I mira com emboliquen la troca. I si ets catalanoparlant, és a dir, bilingüe, el conflicte te’l trobes a la majoria de bars, als jutjats, als hospitals, als serveis de teleoperadors i, molt especialment, a les administracions públiques controlades pel govern central: Policia Nacional, Delegació del Govern, aeroports, Renfe i universitats. Per no parlar del carrer o el pati d’escola, on la intimidació, la ignorància i el complex d’inferioritat fan canviar d’idioma molts catalanoparlants.
Tercera mentida: Catalunya és una comunitat autònoma amb competències en ensenyament. Catalunya no és una comunitat. En són unes quantes barrejades, còmplices i adversàries, sense un espai públic propi per decidir els seus conflictes. Catalunya no és autònoma perquè depèn de les decisions de les Corts espanyoles en la majoria de temes clau, sobretot fiscals, que són els que importen, i dels tribunals espanyols en la resta de temes, resumits en l’Estatut.
Com s’ha vist aquests dies, les competències en educació són vàlides sempre que no traspassin certs límits, alguns constitucionals, d’altres psicològics.
Tot això és responsabilitat nostra. [No podem] viure en una ficció constant. Espanya ni és ni vol ser un Estat plurinacional. I és normal: la majoria d’estats moderns són així. L’autonomia catalana només té sentit si duu a algun lloc, però no és una solució permanent, igual que la immersió. Durarà fins que la majoria d’espanyols se’n cansin, o fins que nosaltres, espanyols del nord-est, vulguem pagar el preu de deixar de dependre’n. [...]
(Extracte de l’article publicat a La Vanguardia, 10 setembre 2011)
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dissabte, 8 d’octubre del 2011
Una conversió a la vinya
Per Harry Eyres
Vaig viure una mena de Damasc mentre caminava per una vinya amb un productor de vi de mitjana edat i aspecte angelical anomenat Joan Ramon Escoda. Sota la calor impressionant de l’agost català, inspeccionàvem unes noves varietats de chenin blanc i no vam poder evitar de veure que tota una filera es veia esquifida i tenia mala pinta.
La causa no era cap misteri. Aquella filera estava exposada més del compte a l’ombra d’un roure magnífic, de capçada ampla. “Hi ha gent que m’ha demanat com és que no he tallat l’arbre”, diu Escoda. “Tallar un arbre de dos-cents anys per vint ceps menuts? Com pots fer això?”
Durant un temps, un amic meu va intentar que m’interessés –no podem parlar encara de conversió– pel moviment a favor del vi natural, que inclou en part l’onada orgànica i biodinàmica de resistència contra l’abús de química en la producció del vi però que va més enllà. Com deuen saber, la moda del vi natural va néixer a París, té una extensió menor però força notable a Nova York i Tòquio i ara es comença a conèixer a Londres.
Escèptic per naturalesa, em va intrigar però encara no em va convèncer. Una part de mi pensa que ja hi ha prou ideologies i religions i cultes mil·lenaris al món; la meva aproximació al vi és simplement pragmàtica i hedonista; vull que el meu vi tingui un bon gust, olor i color, que em doni plaer, potser fins i tot un plaer profund i reflexiu, però no n’espero que em faci sentir que sóc una persona millor o més pura que la resta.
Conèixer Escoda a la Conca de Barberà, no lluny de Tarragona, i un altre productor de vi natural, Pep Torres (sense relació amb la més coneguda família de vinyaters del Penedès), a Costers del Segre, a prop de Lleida, i tastar amb ells els seus vins en els diversos cellers que tenen ha estat un factor clau per convèncer-me. Per descomptat que algunes de les terres més reconegudes del món –el Château de la Roche aux Moines de Nicolas Joly, el Domaine Leroy, el Gravner al Friül, fins el Domaine de la Romanée Conti– es poden considerar part del moviment pro vi natural (que no té regles establertes ni certificacions), i per tant això no és cap fenoment desgavellat. Però alguns dels vins naturals que m’havia deixat tastar el meu amic feien una olor i tenien un gust realment peculiars, més a prop dels sucs de poma o pera que del vi. I alguns eren tèrbols, cosa que jo considerava un pecat imperdonable en un vi.
Els vins d’Escoda no són tèrbols ni fan olor de poma ni de pera. El seu celler és immaculat, fresc i ben organitzat. Ell creu que començar la fermentació del vi amb una temperatura molt baixa i deixar que hi estigui durant mesos permet que no li calgui gaire més que un pessic de sofre. Durant anys he vist que els grans vins poden sortir tant de cellers d’allò més polits com de cellers amb aspecte caòtic. El de Pep Torres, a la vila de Verdú, a l’altiplà més sec del que ell anomena salvatge oest de Catalunya, té un aspecte excèntric i una temperatura força més alta. S’hi veu una col·lecció d’eines de celler dins una mena de carro de supermercat, un carro fabricat per ells que serveix per controlar la temperatura de fermentació dels barrils, i unes marques vermelles misterioses o bé humorístiques en cadascun dels tancs de vi. Torres és jove (33 anys), xerraire i addicte al tabac.
A les etiquetes posteriors de les ampolles de Torres no hi trobes la típica nota de tast (“aromes de maduixa vermella amb una mica de vainilla i roure”) sinó una mena de repte metafísic: “Tens a les mans una ampolla plena de vida i de llibertat. Entens el que això vol dir de debò?”
Aquesta és la mena de desafiaments dels quals més aviat mires de fugir, pensant que el vinater s’ha engrescat massa i ha anat més lluny del que li pertocava. Però si em demaneu que defineixi el fet diferencial del vi natural, us diré que és la vida, la vivesa, la vitalitat. Si repasso les meves notes de tast de vins naturals hi trobo el concepte “vivesa” un cop i un altre: “equilibri vivent i natural... esdevé més viu dins la copa...” La vivacitat també vol dir canvi i imprevisibilitat. Aquests vins canvien contínuament dins la copa, com tots els vins, és clar, però d’una manera més dràstica. El pinot noir del 2009 d’Escoda és completament tancat al començament, i amb força tanins, però al cap d’un quart, més de pressa que un adolescent tímid, el tens completament obert.
Els cultivadors de vi com Escoda i Torres, i igualment els seus col·legues de França, d’Itàlia i d’arreu, han decidit fer una cosa que va a la contra del tractament modern del raïm. Han optat per intervenir menys a la natura, per renunciar en bona part al control, per treure’n menys profit. Saben que uns quants tancs i barrils no sortiran prou bé. Poden perdre una collita sencera pel míldiu o l’oïdi. En la pràctica, però, sembla que tenen menys por de les plagues ells que no pas els cultivadors més convencionals.
Pensen que el premi compensa els riscos. O més aviat que hi ha riscos en totes dues bandes, incloent-hi el risc de conformar-se de manera inexorable amb l’ideal de l’avorriment sense culpa. Els vins als quals els és permès un desenvolupament tan natural com sigui possible poden recordar-nos el nostre dret a néixer i créixer sense traves a la nostra llibertat.
(Extracte del reportatge publicat al Financial Times, Londres, 17 setembre 2011, amb el títol A conversión in the vineyard. És el primer cop que veig un reportatge del FT que parli de Catalunya i no esmenti ni una sola vegada Espanya. Per això m’ha fet gràcia reproduir-lo aquí.)
Vaig viure una mena de Damasc mentre caminava per una vinya amb un productor de vi de mitjana edat i aspecte angelical anomenat Joan Ramon Escoda. Sota la calor impressionant de l’agost català, inspeccionàvem unes noves varietats de chenin blanc i no vam poder evitar de veure que tota una filera es veia esquifida i tenia mala pinta.
La causa no era cap misteri. Aquella filera estava exposada més del compte a l’ombra d’un roure magnífic, de capçada ampla. “Hi ha gent que m’ha demanat com és que no he tallat l’arbre”, diu Escoda. “Tallar un arbre de dos-cents anys per vint ceps menuts? Com pots fer això?”
Durant un temps, un amic meu va intentar que m’interessés –no podem parlar encara de conversió– pel moviment a favor del vi natural, que inclou en part l’onada orgànica i biodinàmica de resistència contra l’abús de química en la producció del vi però que va més enllà. Com deuen saber, la moda del vi natural va néixer a París, té una extensió menor però força notable a Nova York i Tòquio i ara es comença a conèixer a Londres.
Escèptic per naturalesa, em va intrigar però encara no em va convèncer. Una part de mi pensa que ja hi ha prou ideologies i religions i cultes mil·lenaris al món; la meva aproximació al vi és simplement pragmàtica i hedonista; vull que el meu vi tingui un bon gust, olor i color, que em doni plaer, potser fins i tot un plaer profund i reflexiu, però no n’espero que em faci sentir que sóc una persona millor o més pura que la resta.
Conèixer Escoda a la Conca de Barberà, no lluny de Tarragona, i un altre productor de vi natural, Pep Torres (sense relació amb la més coneguda família de vinyaters del Penedès), a Costers del Segre, a prop de Lleida, i tastar amb ells els seus vins en els diversos cellers que tenen ha estat un factor clau per convèncer-me. Per descomptat que algunes de les terres més reconegudes del món –el Château de la Roche aux Moines de Nicolas Joly, el Domaine Leroy, el Gravner al Friül, fins el Domaine de la Romanée Conti– es poden considerar part del moviment pro vi natural (que no té regles establertes ni certificacions), i per tant això no és cap fenoment desgavellat. Però alguns dels vins naturals que m’havia deixat tastar el meu amic feien una olor i tenien un gust realment peculiars, més a prop dels sucs de poma o pera que del vi. I alguns eren tèrbols, cosa que jo considerava un pecat imperdonable en un vi.
Els vins d’Escoda no són tèrbols ni fan olor de poma ni de pera. El seu celler és immaculat, fresc i ben organitzat. Ell creu que començar la fermentació del vi amb una temperatura molt baixa i deixar que hi estigui durant mesos permet que no li calgui gaire més que un pessic de sofre. Durant anys he vist que els grans vins poden sortir tant de cellers d’allò més polits com de cellers amb aspecte caòtic. El de Pep Torres, a la vila de Verdú, a l’altiplà més sec del que ell anomena salvatge oest de Catalunya, té un aspecte excèntric i una temperatura força més alta. S’hi veu una col·lecció d’eines de celler dins una mena de carro de supermercat, un carro fabricat per ells que serveix per controlar la temperatura de fermentació dels barrils, i unes marques vermelles misterioses o bé humorístiques en cadascun dels tancs de vi. Torres és jove (33 anys), xerraire i addicte al tabac.
A les etiquetes posteriors de les ampolles de Torres no hi trobes la típica nota de tast (“aromes de maduixa vermella amb una mica de vainilla i roure”) sinó una mena de repte metafísic: “Tens a les mans una ampolla plena de vida i de llibertat. Entens el que això vol dir de debò?”
Aquesta és la mena de desafiaments dels quals més aviat mires de fugir, pensant que el vinater s’ha engrescat massa i ha anat més lluny del que li pertocava. Però si em demaneu que defineixi el fet diferencial del vi natural, us diré que és la vida, la vivesa, la vitalitat. Si repasso les meves notes de tast de vins naturals hi trobo el concepte “vivesa” un cop i un altre: “equilibri vivent i natural... esdevé més viu dins la copa...” La vivacitat també vol dir canvi i imprevisibilitat. Aquests vins canvien contínuament dins la copa, com tots els vins, és clar, però d’una manera més dràstica. El pinot noir del 2009 d’Escoda és completament tancat al començament, i amb força tanins, però al cap d’un quart, més de pressa que un adolescent tímid, el tens completament obert.
Els cultivadors de vi com Escoda i Torres, i igualment els seus col·legues de França, d’Itàlia i d’arreu, han decidit fer una cosa que va a la contra del tractament modern del raïm. Han optat per intervenir menys a la natura, per renunciar en bona part al control, per treure’n menys profit. Saben que uns quants tancs i barrils no sortiran prou bé. Poden perdre una collita sencera pel míldiu o l’oïdi. En la pràctica, però, sembla que tenen menys por de les plagues ells que no pas els cultivadors més convencionals.
Pensen que el premi compensa els riscos. O més aviat que hi ha riscos en totes dues bandes, incloent-hi el risc de conformar-se de manera inexorable amb l’ideal de l’avorriment sense culpa. Els vins als quals els és permès un desenvolupament tan natural com sigui possible poden recordar-nos el nostre dret a néixer i créixer sense traves a la nostra llibertat.
(Extracte del reportatge publicat al Financial Times, Londres, 17 setembre 2011, amb el títol A conversión in the vineyard. És el primer cop que veig un reportatge del FT que parli de Catalunya i no esmenti ni una sola vegada Espanya. Per això m’ha fet gràcia reproduir-lo aquí.)
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dissabte, 16 d’abril del 2011
Pompeu Fabra, la tasca i l'esperança
per Quim Torra
- Va obrir la porta a la modernitat
- Va construir una llengua de cultura, nacional, referencial; amb l'objectiu que la llengua escrita reflectís la parlada, que fos clara i lògica, autònoma i germana de les altres d'Europa
Trenta-u de gener de 1939. Agullana. Els escriptors i els intel·lectuals, i les seves famílies, que s'havien refugiat a Can Perxés fugint de l'avenç imparable de l'exèrcit franquista comencen a entrar al Bibliobús i al camió d'assistència social que els portarà a l'exili. Un home amb una pipa als llavis es queda a baix, ajudant les dones a pujar, tustant l'espatlla amistosament als vells, somrient-los, encaixant. Qui podria haver-los acomiadat de Catalunya més bé que Pompeu Fabra?
Que lluny quedaven els anys de Bilbao, on va guanyar la càtedra d'enginyeria que el va apartar uns quants anys de Barcelona! Hi va ser feliç, al País Basc; allà van néixer les seves filles i va poder aprofitar el temps per estudiar la llengua amb intensitat. Aleshores, en el I Congrés Internacional de la Llengua Catalana de 1906 les seves conferències van aixecar arreu un crit que va arribar a Prat de la Riba: “Que torni Fabra!”. L'any 1907 havia començat a caminar l'Institut d'Estudis Catalans. Quatre anys més tard, s'hi va crear la Secció Filològica. La va presidir Alcover, i Fabra en va formar part amb Segalà, Guimerà, Maragall i els dos grans aliats amb què va comptar incondicionalment: el poeta Josep Carner i mossèn Frederic Clascar, aquell “soldat de la llengua catalana”, confessor de Prat, que tenia com a lema: “Tot el que fem és pel català”. Els tres van ser els pontífexs de les normes que van arribar el 1913. Va seguir el diccionari ortogràfic i la gramàtica catalana. Aquella llengua escrita inservible es convertia, per fi, en una llengua com qualsevol altra. S'estava complint el seu objectiu màxim: “L'ideal que perseguim no és la resurrecció d'una llengua medieval, sinó formar la llengua moderna que fóra sortida de la nostra llengua antiga, sense els llargs segles de decadència literària i de supeditació a una llengua forastera”.
Havíem estat reduïts al folklore i a una llengua escrita dialectal per a eunucs, maldestre, borda, anàrquica. El provincialisme engavanyat ens estava portant a l'extinció. Però una generació va alçar-se, senzillament perquè volia ser més lliure, més audaç, més moderna. I sense una llengua fàcil, còmoda i culta, tot inexcusablement alhora, res no s'hauria aconseguit. Gràcies a Fabra s'obria la porta a la modernitat via la normalitat. Estrenàvem una llengua i les seves possibilitats van fer el miracle. Verdaguer n'havia salvat l'ànima; Fabra en salvava el cos. Ja no miraríem mai més a Madrid, sinó a París, Londres o Berlín. El món sencer era nostre, perquè nosaltres ja podíem escriure sobre el món sencer.“Si a mi se'm considerava una mena de símbol de la llengua catalana, em va semblar molt clar que, si jo fallava, fallaria la llengua. I m'era evident que si la llengua fallava, fallava tot”. No, ni Fabra ni la llengua no van fallar. I la porta que havia obert ens va permetre abocar-nos al cosmopolitisme i abraçar un futur escàpol que se'ns havia resistit.
Represaliat i destituït de la càtedra durant la dictadura, va acceptar entusiàsticament la presidència de Palestra, aquella entitat que Josep Maria Batista i Roca va fundar amb la intenció de difondre entre els joves la llengua, la història i la cultura, per construir ciutadans lliures d'un país lliure. En un dels seus discursos clamava: “Cal fer comprendre el catalanisme, no com una política, sinó com una doctrina que abassega tota l'ànima, ordena tots els nostres actes i dóna sentit a la nostra vida”. Simpatitzant d'Acció Catalana, arribaria a ser-ne candidat en unes eleccions que, contra ell, ERC va presentar un capità de l'exèrcit espanyol. Per eterna vergonya de tots, va guanyar el militar. President del patronat de la UAB, va ser empresonat al vaixell presó Uruguay arran dels Fets d'Octubre de 1934. “La pàtria és la terra i el poble, i tot allò que el poble pot fer damunt d'aquesta terra”, va dir en una conferència de Palestra.
Un parell d'anys abans, el 1932, va sortir el Diccionari general de la llengua catalana, l'obra mestra de la nostra cultura. Infatigable, va continuar treballant i treballant, i després van arribar noves gramàtiques i cursos de català. Jordi Ginebra i Joan Solà van sintetitzar la seva ideologia, criteris i objectius: aconseguir una llengua moderna de cultura, nacional, referencial; una llengua escrita que reflectís la llengua parlada; que fos clara i lògica, autònoma i germana de les altres d'Europa. Aquest va ser el seu llegat. Mai no va defallir en la tasca; sempre va tenir confiança.
Va ser l'últim a pujar al camió. “Me'n vaig a morir a França”, va xiuxiuejar a Benguerel, que es quedava. Potser no va poder sentir com aquest, en el mateix moment en què es tancava la porta, li donava les gràcies per tot.
(Avui, 10 abril 2011)
- Va obrir la porta a la modernitat
- Va construir una llengua de cultura, nacional, referencial; amb l'objectiu que la llengua escrita reflectís la parlada, que fos clara i lògica, autònoma i germana de les altres d'Europa
Trenta-u de gener de 1939. Agullana. Els escriptors i els intel·lectuals, i les seves famílies, que s'havien refugiat a Can Perxés fugint de l'avenç imparable de l'exèrcit franquista comencen a entrar al Bibliobús i al camió d'assistència social que els portarà a l'exili. Un home amb una pipa als llavis es queda a baix, ajudant les dones a pujar, tustant l'espatlla amistosament als vells, somrient-los, encaixant. Qui podria haver-los acomiadat de Catalunya més bé que Pompeu Fabra?
Que lluny quedaven els anys de Bilbao, on va guanyar la càtedra d'enginyeria que el va apartar uns quants anys de Barcelona! Hi va ser feliç, al País Basc; allà van néixer les seves filles i va poder aprofitar el temps per estudiar la llengua amb intensitat. Aleshores, en el I Congrés Internacional de la Llengua Catalana de 1906 les seves conferències van aixecar arreu un crit que va arribar a Prat de la Riba: “Que torni Fabra!”. L'any 1907 havia començat a caminar l'Institut d'Estudis Catalans. Quatre anys més tard, s'hi va crear la Secció Filològica. La va presidir Alcover, i Fabra en va formar part amb Segalà, Guimerà, Maragall i els dos grans aliats amb què va comptar incondicionalment: el poeta Josep Carner i mossèn Frederic Clascar, aquell “soldat de la llengua catalana”, confessor de Prat, que tenia com a lema: “Tot el que fem és pel català”. Els tres van ser els pontífexs de les normes que van arribar el 1913. Va seguir el diccionari ortogràfic i la gramàtica catalana. Aquella llengua escrita inservible es convertia, per fi, en una llengua com qualsevol altra. S'estava complint el seu objectiu màxim: “L'ideal que perseguim no és la resurrecció d'una llengua medieval, sinó formar la llengua moderna que fóra sortida de la nostra llengua antiga, sense els llargs segles de decadència literària i de supeditació a una llengua forastera”.
Havíem estat reduïts al folklore i a una llengua escrita dialectal per a eunucs, maldestre, borda, anàrquica. El provincialisme engavanyat ens estava portant a l'extinció. Però una generació va alçar-se, senzillament perquè volia ser més lliure, més audaç, més moderna. I sense una llengua fàcil, còmoda i culta, tot inexcusablement alhora, res no s'hauria aconseguit. Gràcies a Fabra s'obria la porta a la modernitat via la normalitat. Estrenàvem una llengua i les seves possibilitats van fer el miracle. Verdaguer n'havia salvat l'ànima; Fabra en salvava el cos. Ja no miraríem mai més a Madrid, sinó a París, Londres o Berlín. El món sencer era nostre, perquè nosaltres ja podíem escriure sobre el món sencer.“Si a mi se'm considerava una mena de símbol de la llengua catalana, em va semblar molt clar que, si jo fallava, fallaria la llengua. I m'era evident que si la llengua fallava, fallava tot”. No, ni Fabra ni la llengua no van fallar. I la porta que havia obert ens va permetre abocar-nos al cosmopolitisme i abraçar un futur escàpol que se'ns havia resistit.
Represaliat i destituït de la càtedra durant la dictadura, va acceptar entusiàsticament la presidència de Palestra, aquella entitat que Josep Maria Batista i Roca va fundar amb la intenció de difondre entre els joves la llengua, la història i la cultura, per construir ciutadans lliures d'un país lliure. En un dels seus discursos clamava: “Cal fer comprendre el catalanisme, no com una política, sinó com una doctrina que abassega tota l'ànima, ordena tots els nostres actes i dóna sentit a la nostra vida”. Simpatitzant d'Acció Catalana, arribaria a ser-ne candidat en unes eleccions que, contra ell, ERC va presentar un capità de l'exèrcit espanyol. Per eterna vergonya de tots, va guanyar el militar. President del patronat de la UAB, va ser empresonat al vaixell presó Uruguay arran dels Fets d'Octubre de 1934. “La pàtria és la terra i el poble, i tot allò que el poble pot fer damunt d'aquesta terra”, va dir en una conferència de Palestra.
Un parell d'anys abans, el 1932, va sortir el Diccionari general de la llengua catalana, l'obra mestra de la nostra cultura. Infatigable, va continuar treballant i treballant, i després van arribar noves gramàtiques i cursos de català. Jordi Ginebra i Joan Solà van sintetitzar la seva ideologia, criteris i objectius: aconseguir una llengua moderna de cultura, nacional, referencial; una llengua escrita que reflectís la llengua parlada; que fos clara i lògica, autònoma i germana de les altres d'Europa. Aquest va ser el seu llegat. Mai no va defallir en la tasca; sempre va tenir confiança.
Va ser l'últim a pujar al camió. “Me'n vaig a morir a França”, va xiuxiuejar a Benguerel, que es quedava. Potser no va poder sentir com aquest, en el mateix moment en què es tancava la porta, li donava les gràcies per tot.
(Avui, 10 abril 2011)
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dissabte, 13 de novembre del 2010
Ràpid però poc perillós
per Míriam Díez Bosch
En paraules de Joseph Ratzinger, un teòleg que no tingui sensibilitat per la música de Mozart resulta “perillós”. En aquesta seva visita catalana, el papa ho ha estat tot menys arriscat: cautelós i gairebé dòcil, Benet XVI no ha exposat cap sorpresa doctrinal, però sí que ha estat innovador en l'ús del català i en el repartiment de somriures.
El papa Ratzinger que s'ha acostat a Barcelona no és el pastor alemany que alguns diaris van retratar quan va ser escollit. La seva visita ha estat, en termes vaticans, un èxit per tres motius: ha passat bé el seu missatge (sense cap novetat, simplement ha repetit el que el magisteri considera sobre vida i família), no hi ha hagut incidents i l'acollida ha estat generosa, un adjectiu que el mateix papa ha aplicat als catalans i que no deixa de ser una manera original i nova de definir-nos, a nosaltres que sempre se'ns titlla de garrepes, freds i tancats. Així que aquest divuitè viatge, com divuit han de ser finalment les torres de l'església infinita de la Sagrada Família, ha estat vist al Vaticà com un èxit i ha tingut més repercussió mediàtica internacional que el de Santiago.
El punt conflictiu del viatge no ha tingut lloc al nostre territori sinó al cel (a l'avió), però no per això deixa de ser irrellevant, i és el de l'anticlericalisme. No ha estat un tema que hagi entelat el viatge, per si mateix lluminós i artístic, però sí que revela que al cap del papa les persecucions religioses espanyoles no són només un fantasma pretèrit. Federico Lombardi, el portaveu del Vaticà, en una exquisida maniobra d'apagar focs allà on calgui, ha tret llenya a l'assumpte, però el que queda clar és que si el pontífex mima Espanya no és per la devoció als grans sants que aquesta ha aportat al món, o pel fervor marià que es pressuposa al país, sinó que hi ha una preocupació manifesta pel que ja s'anomena la “deriva zapaterista”, amb la por que aquesta es contagiï a l'encara catòlica Amèrica Llatina.
Els fidels embolicats en banderes vaticanes que el volien saludar, i amb sort tocar, s'han queixat que el papamòbil passava “massa de pressa”. No hi ha hagut temps per contemplar Benet XVI. És bon senyal: no cal entretenir-se mirant el papa, sinó copsar d'una llambregada el que ell significa, i cap on indica. La papolatria pot esdevenir una malaltia imperceptible però molt densa.
En aquesta visita catalana, que pot semblar una més, el pontífex alemany ha aconseguit fites interessants. Una, que ja no es pugui dir allò de “a Joan Pau II se l'anava a veure, a Benet XVI se l'escolta”. No. A Benet XVI se l'ha volgut veure, més enllà de discursos previsibles sobre art, bellesa, família. Un altre aspecte insòlit és la força que ha tingut precisament l'estètica, la bellesa i l'enlairament gairebé místic davant de discursos més clàssics i ètics, centrats en el concepte de veritat. Bellesa, veritat i caritat són sempre els eixos en què es mou aquest papa, però a Barcelona s'ha decantat per la bellesa. I per la nostra llengua, fet improbable fa uns anys.
Aquesta visita pastoral ha trencat, a més, una dinàmica a la qual ja ens havíem acostumat: el papa feia una autocrítica pel tema de la pederàstia. No ha estat el cas. Es pot interpretar com una estratègia per superar el trasbals i mirar endavant. Com també una clau de lectura és reconèixer que aquesta nafra no té la mateixa fondària que en altres terres com ara els Estats Units, Irlanda, la Gran Bretanya i Malta.
El papa s'ha endut una fotografia mental de Barcelona amarada pels colors impossibles de Gaudí, poblada de fidels que l'han acollit amb més seny que rauxa i difuminada per alguns nuclis inquietants legislatius. Però sobretot una imatge d'una Església petita però encara vital, identitària i il·lusionada. Catalunya serà secularitzada, però és l'únic lloc d'Europa on hi ha una església, avui ja basílica, en construcció. L'excepció catalana potser revesteix més incidència de la que imaginem. Gaudí jugava amb la llum, però no sabia que la seva ombra podia arribar a ser molt allargada.
El Punt, 12 novembre 2010
En paraules de Joseph Ratzinger, un teòleg que no tingui sensibilitat per la música de Mozart resulta “perillós”. En aquesta seva visita catalana, el papa ho ha estat tot menys arriscat: cautelós i gairebé dòcil, Benet XVI no ha exposat cap sorpresa doctrinal, però sí que ha estat innovador en l'ús del català i en el repartiment de somriures.
El papa Ratzinger que s'ha acostat a Barcelona no és el pastor alemany que alguns diaris van retratar quan va ser escollit. La seva visita ha estat, en termes vaticans, un èxit per tres motius: ha passat bé el seu missatge (sense cap novetat, simplement ha repetit el que el magisteri considera sobre vida i família), no hi ha hagut incidents i l'acollida ha estat generosa, un adjectiu que el mateix papa ha aplicat als catalans i que no deixa de ser una manera original i nova de definir-nos, a nosaltres que sempre se'ns titlla de garrepes, freds i tancats. Així que aquest divuitè viatge, com divuit han de ser finalment les torres de l'església infinita de la Sagrada Família, ha estat vist al Vaticà com un èxit i ha tingut més repercussió mediàtica internacional que el de Santiago.
El punt conflictiu del viatge no ha tingut lloc al nostre territori sinó al cel (a l'avió), però no per això deixa de ser irrellevant, i és el de l'anticlericalisme. No ha estat un tema que hagi entelat el viatge, per si mateix lluminós i artístic, però sí que revela que al cap del papa les persecucions religioses espanyoles no són només un fantasma pretèrit. Federico Lombardi, el portaveu del Vaticà, en una exquisida maniobra d'apagar focs allà on calgui, ha tret llenya a l'assumpte, però el que queda clar és que si el pontífex mima Espanya no és per la devoció als grans sants que aquesta ha aportat al món, o pel fervor marià que es pressuposa al país, sinó que hi ha una preocupació manifesta pel que ja s'anomena la “deriva zapaterista”, amb la por que aquesta es contagiï a l'encara catòlica Amèrica Llatina.
Els fidels embolicats en banderes vaticanes que el volien saludar, i amb sort tocar, s'han queixat que el papamòbil passava “massa de pressa”. No hi ha hagut temps per contemplar Benet XVI. És bon senyal: no cal entretenir-se mirant el papa, sinó copsar d'una llambregada el que ell significa, i cap on indica. La papolatria pot esdevenir una malaltia imperceptible però molt densa.
En aquesta visita catalana, que pot semblar una més, el pontífex alemany ha aconseguit fites interessants. Una, que ja no es pugui dir allò de “a Joan Pau II se l'anava a veure, a Benet XVI se l'escolta”. No. A Benet XVI se l'ha volgut veure, més enllà de discursos previsibles sobre art, bellesa, família. Un altre aspecte insòlit és la força que ha tingut precisament l'estètica, la bellesa i l'enlairament gairebé místic davant de discursos més clàssics i ètics, centrats en el concepte de veritat. Bellesa, veritat i caritat són sempre els eixos en què es mou aquest papa, però a Barcelona s'ha decantat per la bellesa. I per la nostra llengua, fet improbable fa uns anys.
Aquesta visita pastoral ha trencat, a més, una dinàmica a la qual ja ens havíem acostumat: el papa feia una autocrítica pel tema de la pederàstia. No ha estat el cas. Es pot interpretar com una estratègia per superar el trasbals i mirar endavant. Com també una clau de lectura és reconèixer que aquesta nafra no té la mateixa fondària que en altres terres com ara els Estats Units, Irlanda, la Gran Bretanya i Malta.
El papa s'ha endut una fotografia mental de Barcelona amarada pels colors impossibles de Gaudí, poblada de fidels que l'han acollit amb més seny que rauxa i difuminada per alguns nuclis inquietants legislatius. Però sobretot una imatge d'una Església petita però encara vital, identitària i il·lusionada. Catalunya serà secularitzada, però és l'únic lloc d'Europa on hi ha una església, avui ja basílica, en construcció. L'excepció catalana potser revesteix més incidència de la que imaginem. Gaudí jugava amb la llum, però no sabia que la seva ombra podia arribar a ser molt allargada.
El Punt, 12 novembre 2010
* * *
Només va fallar allò de sempre
per Josep Maria Espinàs
Vaig veure a TV-3 la transmissió de la cerimònia del Papa a la Sagrada Família. Va ser un treball excel·lent des del punt de vista tècnic i plàstic. Naturalment, l'estructura interior de la nova basílica anava a favor de les càmeres. Altura i profunditat. Plans generals del bosc de columnes i primers plans dels detalls. La matèria primera de la transmissió des del punt de vista visual era escenogràfica i va ser ben aprofitada.
Juntament amb l'escenografia i el decorat immòbil, una escenografia mòbil, la dels desplaçaments de les persones, normalment lents. Els protagonistes de la cerimònia ja componien, ells mateixos, amb diferents colors, una escenografia teatral variable. Com es devia organitzar, penso, a la seva manera, l'escenografia de l'auto sagramental a l'edat mitjana. Eren representacions dramàtiques, amb personatges simbòlics. Totes les religions tenen moments i actes rituals, però la catòlica arriba a un nivell d'organització perfecte, precís.
A part de la plàstica, s'havia de comptar també amb la música. Són els cants harmònicament sonors, els que van omplir de vida el gran recinte. Cants corals que s'expandien contra els murs.
La Sagrada Família s'ha estrenat com a basílica menor organitzant un gran espectacle. Que ningú s'escandalitzi per la utilització de la paraula espectacle. Perquè és una paraula d'origen llatí que significa contemplar, mirar. Hi va haver molta gent, tant se val si creient o no, que es va passar hores contemplant l'espectacle litúrgic.
Només hi va haver un error, indigne de tanta preparació: la considerable impuntualitat. La cerimònia va acabar amb una hora de retard. Si això hagués passat en un teatre, la xiulada hauria estat unànime i espectacular. El fet és que la cerimònia es va allargar tant que em costa molt entendre-ho. Perquè diuen que tot s'havia assajat abans, que s'havia cronometrat la durada de cada acció, que s'havia volgut tenir la seguretat que tot s'acabaria a l'hora prevista. I així, els altres actes programats podrien començar puntualment.
No hi ha res a fer, de la impuntualitat no se n'escapa ni el Papa ni l'àngelus. Això sí que és un misteri. Demano als responsables de la construcció del temple que no anunciïn mai quan serà acabat. O haurem de recordar l'anècdota de qui anuncia un eclipsi per a les set en punt, i l'altre li contesta: «Sempre seran quarts de vuit...».
El Periódico, 13 novembre 2010
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dissabte, 5 de juny del 2010
Trampes lingüístiques
per Patrícia Gabancho
Cap país és naturalment bilingüe. Els països generen la llengua que els correspon. Fins al punt que els lingüistes i els antropòlegs saben bé que la llengua construeix la comunitat, i viceversa, i que allà on acaba el territori lingüístic s’atura la comunitat, perquè la comunitat és precisament el grup humà que s’entén, que es comunica sense traduir-se. Els països són bilingües quan s’ha produït un accident en la història, que pot ser demogràfic –com la presència imparable del castellà als Estats Units, empès per una migració de proporcions gegantines– o que pot ser una mera conquesta militar. A Catalunya, el castellà s’ha assentat per la suma dels dos factors. I a diferència d’altres països europeus plurilingües, els dos factors –insisteixo: tots dos factors– expliquen per què la llengua no té una dimensió territorial pura, com sí que passa a Bèlgica o a Suïssa, on cada llengua és hegemònica en el seu espai, i s’eclipsa en el del veí.
El bilingüisme, malgrat el que diuen els polítics, és pervers perquè estableix, es vulgui o no, una situació de jerarquia entre les llengües en contacte. Vol dir que, quan s’esdevé una conversa entre parlants de llengües diferents, de forma automàtica una de les dues s’imposa i acaba sent el vehicle de la conversa. A Catalunya, aquest paper el fa el castellà. Hi ha diversos elements que hi ajuden, des del fet de saber que tothom pot parlar en castellà però no tothom pot fer-ho en català –el castellà no té, doncs, marge d’error– a un element més interessant, que és l’actitud colonial, simbiòtica entre el colonitzador i el colonitzat. He vist persones que, si s’adrecen a algú en català i aquest contesta en castellà, salten com una molla i diuen: “Ai, perdoni!”. Perdoni? A casa nostra? Qui és, en puritat, l’amo de la finca? El colonitzat, tot i ser l’amo del territori lingüístic, renuncia a la llengua pròpia en favor de la llengua colonial: és una cosa que està estudiadíssima. Això va confegint una pàtina de prestigi a la llengua colonial, amb el suport del mercat i de l’Estat, i el prestigi acaba minoritzant encara més la llengua colonitzada. Llavors ja és un no parar.
Si això no ha estat definitiu amb el català és perquè els catalans tenen un sentit de la continuïtat històrica molt lligada a la llengua i saben que és del tot falsa l’afirmació reiterada que diu que, si no s’hi parlés català, Catalunya continuaria existint i sent Catalunya. Doncs no: si no s’hi parlés català, Catalunya seria simplement Espanya. D’aquí que s’hi hagi establert una incruenta batalla per l’hegemonia de l’imaginari i del context lingüístic d’aquest imaginari. I és una batalla de trinxeres on les posicions resisteixen, però en què l’enemic va guanyant avituallament circumstancial, en la forma de l’Estat –vegeu el que farà el Tribunal Constitucional quan excreti la sentència–, del mercat, de la demografia. Però no del prestigi en el sentit profund: amb tota l’empenta global que té avui el castellà, a Catalunya ocupa una posició social secundària. El tronc central de la societat, vertebrat principalment per la classe mitjana, parla català. El talent parla català. Els sectors de valor afegit parlen català. Per què? Perquè fins ara l’ascens social i l’ascens cultural estava marcat pel peatge de parlar en català.
Com és que, aleshores, el català no s’expandeix prou per reconquerir la pròpia societat? En principi, perquè el castellà està enquistat allà on regna i només la mobilitat social fa que els parlants canviïn de llengua. I perquè l’actitud dels catalanoparlants és tan vacil·lant que més aviat semblen treballar a favor dels drets dels castellanoparlants, renunciant sense necessitat als drets propis.
(Extracte de l'article publicat a l'Avui, 4 juny 2010)
Cap país és naturalment bilingüe. Els països generen la llengua que els correspon. Fins al punt que els lingüistes i els antropòlegs saben bé que la llengua construeix la comunitat, i viceversa, i que allà on acaba el territori lingüístic s’atura la comunitat, perquè la comunitat és precisament el grup humà que s’entén, que es comunica sense traduir-se. Els països són bilingües quan s’ha produït un accident en la història, que pot ser demogràfic –com la presència imparable del castellà als Estats Units, empès per una migració de proporcions gegantines– o que pot ser una mera conquesta militar. A Catalunya, el castellà s’ha assentat per la suma dels dos factors. I a diferència d’altres països europeus plurilingües, els dos factors –insisteixo: tots dos factors– expliquen per què la llengua no té una dimensió territorial pura, com sí que passa a Bèlgica o a Suïssa, on cada llengua és hegemònica en el seu espai, i s’eclipsa en el del veí.El bilingüisme, malgrat el que diuen els polítics, és pervers perquè estableix, es vulgui o no, una situació de jerarquia entre les llengües en contacte. Vol dir que, quan s’esdevé una conversa entre parlants de llengües diferents, de forma automàtica una de les dues s’imposa i acaba sent el vehicle de la conversa. A Catalunya, aquest paper el fa el castellà. Hi ha diversos elements que hi ajuden, des del fet de saber que tothom pot parlar en castellà però no tothom pot fer-ho en català –el castellà no té, doncs, marge d’error– a un element més interessant, que és l’actitud colonial, simbiòtica entre el colonitzador i el colonitzat. He vist persones que, si s’adrecen a algú en català i aquest contesta en castellà, salten com una molla i diuen: “Ai, perdoni!”. Perdoni? A casa nostra? Qui és, en puritat, l’amo de la finca? El colonitzat, tot i ser l’amo del territori lingüístic, renuncia a la llengua pròpia en favor de la llengua colonial: és una cosa que està estudiadíssima. Això va confegint una pàtina de prestigi a la llengua colonial, amb el suport del mercat i de l’Estat, i el prestigi acaba minoritzant encara més la llengua colonitzada. Llavors ja és un no parar.
Si això no ha estat definitiu amb el català és perquè els catalans tenen un sentit de la continuïtat històrica molt lligada a la llengua i saben que és del tot falsa l’afirmació reiterada que diu que, si no s’hi parlés català, Catalunya continuaria existint i sent Catalunya. Doncs no: si no s’hi parlés català, Catalunya seria simplement Espanya. D’aquí que s’hi hagi establert una incruenta batalla per l’hegemonia de l’imaginari i del context lingüístic d’aquest imaginari. I és una batalla de trinxeres on les posicions resisteixen, però en què l’enemic va guanyant avituallament circumstancial, en la forma de l’Estat –vegeu el que farà el Tribunal Constitucional quan excreti la sentència–, del mercat, de la demografia. Però no del prestigi en el sentit profund: amb tota l’empenta global que té avui el castellà, a Catalunya ocupa una posició social secundària. El tronc central de la societat, vertebrat principalment per la classe mitjana, parla català. El talent parla català. Els sectors de valor afegit parlen català. Per què? Perquè fins ara l’ascens social i l’ascens cultural estava marcat pel peatge de parlar en català.
Com és que, aleshores, el català no s’expandeix prou per reconquerir la pròpia societat? En principi, perquè el castellà està enquistat allà on regna i només la mobilitat social fa que els parlants canviïn de llengua. I perquè l’actitud dels catalanoparlants és tan vacil·lant que més aviat semblen treballar a favor dels drets dels castellanoparlants, renunciant sense necessitat als drets propis.
(Extracte de l'article publicat a l'Avui, 4 juny 2010)
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dissabte, 6 de març del 2010
Les oligarquies catalanes
per Assumpció Cantalozella, escriptora
Fa dies que circula en les tribunes d'opinió una teoria sobre Catalunya que pretén analitzar les dinàmiques de poder del país tot basant-se en la continuïtat en el temps de les oligarquies de la burgesia catalana. Hi ha unes quantes famílies, es diu, que ocupen els llocs clau de la societat, se'ls intercanvien i els arrosseguen segurament de segles ençà. Seria absurd negar una evidència com aquesta, tot i que el panorama es veu corregit per tota una munió de poder i diner de nova planta. Tant la democràcia com la societat dinàmica permeten accedir al poder polític i econòmic a tota una sèrie de persones provinents d'antigues menestralies, o, si es vol, del món dels oficis i/o del comerç petit i també de classes mitjanes de sempre. Alguna vegada, poques, s'hi escolen persones procedents del món obrer. La constatació de l'estat de la qüestió segurament ofereix poques fissures.
L'error, volgut o no, rau a parlar del poder de les oligarquies burgeses catalanes com si el fet fos prerrogativa particular de l'essència del país i constituís una mena de tara nostrada. Cras error. Catalunya en aquest aspecte no és gens original. En el veí país de França, per ventura no procedeixen de les grans famílies els polítics, financers i un llarg etcètera posseïdors del poder en tota l'extensió del terme? Els Jospin, Giscard d'Estaing, Ségolène Royal, el president actual, Nicolas Sarkozy, vinculat a l'aristocràcia hongaresa, formen part d'unes nissagues burgeses assegudes als setials més enlairats del país que va tallar el cap als seus reis.
Passant de llarg per Anglaterra, Àustria i Alemanya, que ofereixen semblants panorames, només cal observar els Estats Units d'Amèrica: obviant els poderosos lobbies tradicionals que es perpetuen a l'ombra, els parents de primer grau poden ser elegits presidents, gairebé sense transició, com en el cas del pare i el fill Bush, i com hauria passat amb els germans Kennedy si els trets no haguessin sortit al pas d'ambdós itineraris. I, ara mateix, la flamant secretària d'Estat, Hilary Clinton, és esposa de l'expresident Bill Clinton. Per tant, l'argument de la perpetuació del poder de les oligarquies burgeses catalanes, sobretot quan s'utilitza, com és el cas, a manera d'arma de desprestigi, és un argument balder, superflu. I, en tot cas, harmonitza el nostre país amb arreu d'occident i el diferencia una vegada més de l'estat central, on les Corts, tertúlies i mentideros procedeixen, en bona part, de les nobleses. Unes nobleses absolutament decadents.
(El Punt, 2 març 2010)
Fa dies que circula en les tribunes d'opinió una teoria sobre Catalunya que pretén analitzar les dinàmiques de poder del país tot basant-se en la continuïtat en el temps de les oligarquies de la burgesia catalana. Hi ha unes quantes famílies, es diu, que ocupen els llocs clau de la societat, se'ls intercanvien i els arrosseguen segurament de segles ençà. Seria absurd negar una evidència com aquesta, tot i que el panorama es veu corregit per tota una munió de poder i diner de nova planta. Tant la democràcia com la societat dinàmica permeten accedir al poder polític i econòmic a tota una sèrie de persones provinents d'antigues menestralies, o, si es vol, del món dels oficis i/o del comerç petit i també de classes mitjanes de sempre. Alguna vegada, poques, s'hi escolen persones procedents del món obrer. La constatació de l'estat de la qüestió segurament ofereix poques fissures. L'error, volgut o no, rau a parlar del poder de les oligarquies burgeses catalanes com si el fet fos prerrogativa particular de l'essència del país i constituís una mena de tara nostrada. Cras error. Catalunya en aquest aspecte no és gens original. En el veí país de França, per ventura no procedeixen de les grans famílies els polítics, financers i un llarg etcètera posseïdors del poder en tota l'extensió del terme? Els Jospin, Giscard d'Estaing, Ségolène Royal, el president actual, Nicolas Sarkozy, vinculat a l'aristocràcia hongaresa, formen part d'unes nissagues burgeses assegudes als setials més enlairats del país que va tallar el cap als seus reis.
Passant de llarg per Anglaterra, Àustria i Alemanya, que ofereixen semblants panorames, només cal observar els Estats Units d'Amèrica: obviant els poderosos lobbies tradicionals que es perpetuen a l'ombra, els parents de primer grau poden ser elegits presidents, gairebé sense transició, com en el cas del pare i el fill Bush, i com hauria passat amb els germans Kennedy si els trets no haguessin sortit al pas d'ambdós itineraris. I, ara mateix, la flamant secretària d'Estat, Hilary Clinton, és esposa de l'expresident Bill Clinton. Per tant, l'argument de la perpetuació del poder de les oligarquies burgeses catalanes, sobretot quan s'utilitza, com és el cas, a manera d'arma de desprestigi, és un argument balder, superflu. I, en tot cas, harmonitza el nostre país amb arreu d'occident i el diferencia una vegada més de l'estat central, on les Corts, tertúlies i mentideros procedeixen, en bona part, de les nobleses. Unes nobleses absolutament decadents.
(El Punt, 2 març 2010)
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dissabte, 24 d’octubre del 2009
La paraula prohibida
per Julià Guillamon
Dino Buzzati, «La paraula prohibida» (Seixanta contes): «Per velades referències, bromes al·lusives, prudents circumloquis, murmuris confusos, al final he arribat a la conclusió que en aquesta ciutat, on em vaig traslladar ara fa tres mesos, hi ha la prohibició de fer servir una paraula. Quina? No ho sé. Potser és una paraula estranya, poc corrent, però també podria tractar-se d’un mot comú i, en aquest cas, per un que fa una feina com la meva, podria provocar-li algun inconvenient.»
Vaig llegint i la situació m’és familiar. Hi ha una paraula que no pronuncia ningú. El protagonista va a veure un savi, que li confirma que açò es així. El precepte no va acompanyat de cap càstig, no provoca mala consciència. És, simplement, conformisme: la pau de qui se sent en harmonia amb la massa, la inquietud i el disgust d’allunyar-se de la norma. Segons el savi, la iniciativa sorgí de les autoritats per a provar la naturalesa acomodatícia de la gent i ha arrelat tan profundament que fins si algú pronuncia la paraula per error, els altres fan veure que no la senten. Si hom l’escriu en un text, el linotipista s’encarrega de burlar la seva argúcia: en compte d’ella apareix un espai en blanc.
Quina deu ser la paraula prohibida del conte de Buzzati? Llibertat? Poesia? Entre nosaltres, la paraula podria ser Catalunya. Per acció dels boicots de consumidors, dels atacs dels mitjans de comunicació estatals, per la desídia dels mateixos catalans, ha anat desapareixent dels espais públics. La Caixa de Pensions per a la Vellesa i d’Estalvis de Catalunya i Balears, en fusionar-se amb la Caixa de Barcelona, passà a anomenar-se Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona. I quan la paraula Barcelona es considere també sospitosa es dirà senzillament Criteria. El Reial Automòbil Club de Catalunya ha passat a ser el RACC i ha eliminat qualsevol referència a Catalunya dels fullets i publicacions. Per a no parlar de Forces Elèctriques de Catalunya o Catalana de Gas. Els pròxims seran els de Granges La Catalana. O els de Vichy Catalán, que ja el 2008, per a fer-se perdonar el “catalán” del nom, celebraren en les etiquetes els 800 anys del Mío Cid.
Amb este panorama, es fàcil pronosticar que les noves caixes que isquen de les fusions no esmentaran la paraula Catalunya. Es lògic: si volen guanyar-se el mercat peninsular, una marca que incloga Catalunya o català no té cap futur. I com les anomenarem? Jo propose prendre exemple de José Antonio Maldonado, que durant més de dos dècades fou el meteoròleg de TVE. Per a anunciar l’oratge que havia de fer en Catalunya deia “los Pirineos” o “el noroeste de España”. O, ja que hi som, que li posen “la quarta regió militar”. Quedaria perfecte: Caixa d’Estalvis de la Quarta Regió Militar, en català d’eixe d’ara, traduït a màquina.
(Adaptació de l’article publicat a La Vanguardia, 22 octubre 2009)
Dino Buzzati, «La paraula prohibida» (Seixanta contes): «Per velades referències, bromes al·lusives, prudents circumloquis, murmuris confusos, al final he arribat a la conclusió que en aquesta ciutat, on em vaig traslladar ara fa tres mesos, hi ha la prohibició de fer servir una paraula. Quina? No ho sé. Potser és una paraula estranya, poc corrent, però també podria tractar-se d’un mot comú i, en aquest cas, per un que fa una feina com la meva, podria provocar-li algun inconvenient.» Vaig llegint i la situació m’és familiar. Hi ha una paraula que no pronuncia ningú. El protagonista va a veure un savi, que li confirma que açò es així. El precepte no va acompanyat de cap càstig, no provoca mala consciència. És, simplement, conformisme: la pau de qui se sent en harmonia amb la massa, la inquietud i el disgust d’allunyar-se de la norma. Segons el savi, la iniciativa sorgí de les autoritats per a provar la naturalesa acomodatícia de la gent i ha arrelat tan profundament que fins si algú pronuncia la paraula per error, els altres fan veure que no la senten. Si hom l’escriu en un text, el linotipista s’encarrega de burlar la seva argúcia: en compte d’ella apareix un espai en blanc.
Quina deu ser la paraula prohibida del conte de Buzzati? Llibertat? Poesia? Entre nosaltres, la paraula podria ser Catalunya. Per acció dels boicots de consumidors, dels atacs dels mitjans de comunicació estatals, per la desídia dels mateixos catalans, ha anat desapareixent dels espais públics. La Caixa de Pensions per a la Vellesa i d’Estalvis de Catalunya i Balears, en fusionar-se amb la Caixa de Barcelona, passà a anomenar-se Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona. I quan la paraula Barcelona es considere també sospitosa es dirà senzillament Criteria. El Reial Automòbil Club de Catalunya ha passat a ser el RACC i ha eliminat qualsevol referència a Catalunya dels fullets i publicacions. Per a no parlar de Forces Elèctriques de Catalunya o Catalana de Gas. Els pròxims seran els de Granges La Catalana. O els de Vichy Catalán, que ja el 2008, per a fer-se perdonar el “catalán” del nom, celebraren en les etiquetes els 800 anys del Mío Cid.
Amb este panorama, es fàcil pronosticar que les noves caixes que isquen de les fusions no esmentaran la paraula Catalunya. Es lògic: si volen guanyar-se el mercat peninsular, una marca que incloga Catalunya o català no té cap futur. I com les anomenarem? Jo propose prendre exemple de José Antonio Maldonado, que durant més de dos dècades fou el meteoròleg de TVE. Per a anunciar l’oratge que havia de fer en Catalunya deia “los Pirineos” o “el noroeste de España”. O, ja que hi som, que li posen “la quarta regió militar”. Quedaria perfecte: Caixa d’Estalvis de la Quarta Regió Militar, en català d’eixe d’ara, traduït a màquina.
(Adaptació de l’article publicat a La Vanguardia, 22 octubre 2009)
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dimarts, 1 de setembre del 2009
Fets diferencials: l’ocupació pública és un 8% a Catalunya i un 23% a Extremadura
Tot i que el nombre total de funcionaris que hi ha a Catalunya ha crescut un 18% en el període 2004-2009, fins als 299.779 treballadors en les diverses administracions (i això vol dir quasi 55.000 llocs de treball més que hem de pagar entre tots), continua mantenint-se en el 8% de treballadors el percentatge dels que treballen per a alguna administració a Catalunya estant, la mateixa xifra que l'any passat. En canvi, a Extremadura l’ocupació pública abasta el 22,7% del total dels assalariats, segons els estudis encarregats els darrers anys per la patronal Pimec a l’economista Modest Guinjoan. Les últimes dades comprenen, com hem dit, el període 2004-2009.
L’increment de funcionariat ha estat aquests anys més important a Catalunya (18% més funcionaris que el 2004) que al conjunt de l’Estat (12% més que el 2004): Catalunya és la tercera comunitat on més ha augmentat l’ocupació pública en els darrers cinc anys, només per darrere de Múrcia i les Balears. Amb tot, Catalunya continua sent, amb diferència, la comunitat amb menys funcionaris per cada mil habitants, i també si es compta només la població activa.
Dels quasi 300.000 treballadors públics que hi ha a Catalunya, més de la meitat, 162.000 (el 54% del total), treballen per a la Generalitat; gairebé 100.000 (el 25% del total i gairebé 20.000 més que el 2004), per a les administracions locals (ajuntaments, diputacions i consells comarcals); i més de 31.000 (10,5% del total) per a l’administració estatal a Catalunya, que ha perdut un 4,5% de funcionaris al nostre país (un 23,5% d'aquesta pèrdua ha estat en forces de seguretat, percentatge que implica que en algun altre àmbit els funcionaris estatals a Catalunya han d’haver crescut, malgrat les transferències).
Si comparem les xifres catalanes amb les estatals, a l’Estat espanyol hi ha actualment 2,9 milions de treballadors del sector públic. Més d’una cinquena part (el 21,3%) treballa en l’administració central i un 23,6% en la local. Els de les administracions autonòmiques són un 49,3%. A casa nostra viuen només, doncs, l’11,2% de tots els empleats públics que hi ha a l’Estat, quan Catalunya representa el 16% de la població, el 17,3% dels treballadors i el 18,8% del pes de l’economia de l’Estat mesurat en termes de producte interior brut (PIB).
Personal al servei de les administracions públiques respecte al total d’ocupats (dades en %):
Catalunya 8
Balears 9,9
País Valencià 10,1
Navarra 10,9
País Basc 11
La Rioja 11,3
Múrcia 12,3
Galícia 12,5
Cantàbria 12,5
Madrid 13,6
Astúries 13,9
Canàries 14,1
Aragó 14,5
Andalusia 15,3
Castella - la Manxa 15,4
Castella i Lleó 16,1
Extremadura 22,7
Així doncs, el 8% dels treballadors catalans treballa per a alguna administració pública. En canvi, a Extremadura l’ocupació pública abasta el 22,7% del total dels treballadors. Són les dues comunitats amb posicions més extremes dins l’Estat. Comptant tota la població (jubilats, criatures, malalts, aturats crònics, etc.), a Catalunya hi ha gairebé 38 funcionaris per cada 1.000 habitants, mentre que a Extremadura n’hi ha 82, més del doble. Perquè Catalunya assolís la ràtio d’ocupació pública d’Extremadura hauria de contractar mig milió de funcionaris més: multiplicar per dos els que té ara i afegir-ne 200.000 més. És per això que la Pimec ha denunciat que “en determinades comunitats sembla que s’utilitzi l’ocupació pública per col·locar la gent”.
Si els funcionaris de totes les administracions presents a Catalunya han augmentat el 18%, els que són estrictament de la Generalitat han augmentat quasi el 24% des del 2004. Aquest increment s’explica en bona part per les contractacions en l’àrea de l’educació pública i pel desplegament del cos dels Mossos d’Esquadra, una competència que no té cap altra comunitat autònoma a excepció del País Basc (el nombre de funcionaris en les forces de seguretat ha pujat a Catalunya un 61%). Els docents no universitaris a Catalunya han crescut un 36%, i en canvi els funcionaris de les universitats catalanes han baixat un 9%, fins a 6.600, mentre que en el conjunt de l’Estat les facultats i escoles universitàries públiques ocupen ara un 8% més d’empleats que fa cinc anys. A Catalunya, el 25% dels empleats públics treballa en educació. Pel que fa a la sanitat –que està també transferida– ocupa un 12% del total.
Una altra cosa és l’augment en gairebé totes les àrees dels alts i els mitjans càrrecs de designació lliure, i dels assessors externs que cobren dels organismes públics, creixement que potser no té tan fàcil justificació com el de mestres, metges i mossos, però que també és general a tot l'Estat.
En resum, hi pot haver queixes i crítiques per la multiplicació abusiva d’administracions que hi ha a Catalunya –hi ha funcionaris dels ajuntaments, dels consells comarcals (i aviat de les vegueries), de les diputacions, de la Generalitat (l’executiu amb totes les seves conselleries i el Parlament), de l’Estat, d’Europa, fins i tot de l’ONU–, però aquestes queixes i crítiques han de provenir exclusivament o bé d’Europa i l’ONU o altres organismes i mitjans internacionals (i, per tant, han de ser crítiques que no amaguin el context estatal), o bé dels mateixos catalans. No poden provenir de la resta de l’Estat. Qualsevol crítica procedent de qualsevol racó de l’Estat espanyol, o qualsevol crítica internacional que no tingui en compte el context estatal sobre aquesta qüestió del funcionariat a Catalunya cal considerar-la cínica, mentidera i, sens dubte, objectivament anticatalana.
(Elaboració pròpia, a partir de les dades de Xavier Alegret, Avui 23 agost 2009, i d’Eduardo Magallón, La Vanguardia 14 juliol 2008)
L’increment de funcionariat ha estat aquests anys més important a Catalunya (18% més funcionaris que el 2004) que al conjunt de l’Estat (12% més que el 2004): Catalunya és la tercera comunitat on més ha augmentat l’ocupació pública en els darrers cinc anys, només per darrere de Múrcia i les Balears. Amb tot, Catalunya continua sent, amb diferència, la comunitat amb menys funcionaris per cada mil habitants, i també si es compta només la població activa.
Dels quasi 300.000 treballadors públics que hi ha a Catalunya, més de la meitat, 162.000 (el 54% del total), treballen per a la Generalitat; gairebé 100.000 (el 25% del total i gairebé 20.000 més que el 2004), per a les administracions locals (ajuntaments, diputacions i consells comarcals); i més de 31.000 (10,5% del total) per a l’administració estatal a Catalunya, que ha perdut un 4,5% de funcionaris al nostre país (un 23,5% d'aquesta pèrdua ha estat en forces de seguretat, percentatge que implica que en algun altre àmbit els funcionaris estatals a Catalunya han d’haver crescut, malgrat les transferències).
Si comparem les xifres catalanes amb les estatals, a l’Estat espanyol hi ha actualment 2,9 milions de treballadors del sector públic. Més d’una cinquena part (el 21,3%) treballa en l’administració central i un 23,6% en la local. Els de les administracions autonòmiques són un 49,3%. A casa nostra viuen només, doncs, l’11,2% de tots els empleats públics que hi ha a l’Estat, quan Catalunya representa el 16% de la població, el 17,3% dels treballadors i el 18,8% del pes de l’economia de l’Estat mesurat en termes de producte interior brut (PIB).
Personal al servei de les administracions públiques respecte al total d’ocupats (dades en %):
Catalunya 8
Balears 9,9
País Valencià 10,1
Navarra 10,9
País Basc 11
La Rioja 11,3
Múrcia 12,3
Galícia 12,5
Cantàbria 12,5
Madrid 13,6
Astúries 13,9
Canàries 14,1
Aragó 14,5
Andalusia 15,3
Castella - la Manxa 15,4
Castella i Lleó 16,1
Extremadura 22,7
Així doncs, el 8% dels treballadors catalans treballa per a alguna administració pública. En canvi, a Extremadura l’ocupació pública abasta el 22,7% del total dels treballadors. Són les dues comunitats amb posicions més extremes dins l’Estat. Comptant tota la població (jubilats, criatures, malalts, aturats crònics, etc.), a Catalunya hi ha gairebé 38 funcionaris per cada 1.000 habitants, mentre que a Extremadura n’hi ha 82, més del doble. Perquè Catalunya assolís la ràtio d’ocupació pública d’Extremadura hauria de contractar mig milió de funcionaris més: multiplicar per dos els que té ara i afegir-ne 200.000 més. És per això que la Pimec ha denunciat que “en determinades comunitats sembla que s’utilitzi l’ocupació pública per col·locar la gent”.
Si els funcionaris de totes les administracions presents a Catalunya han augmentat el 18%, els que són estrictament de la Generalitat han augmentat quasi el 24% des del 2004. Aquest increment s’explica en bona part per les contractacions en l’àrea de l’educació pública i pel desplegament del cos dels Mossos d’Esquadra, una competència que no té cap altra comunitat autònoma a excepció del País Basc (el nombre de funcionaris en les forces de seguretat ha pujat a Catalunya un 61%). Els docents no universitaris a Catalunya han crescut un 36%, i en canvi els funcionaris de les universitats catalanes han baixat un 9%, fins a 6.600, mentre que en el conjunt de l’Estat les facultats i escoles universitàries públiques ocupen ara un 8% més d’empleats que fa cinc anys. A Catalunya, el 25% dels empleats públics treballa en educació. Pel que fa a la sanitat –que està també transferida– ocupa un 12% del total.
Una altra cosa és l’augment en gairebé totes les àrees dels alts i els mitjans càrrecs de designació lliure, i dels assessors externs que cobren dels organismes públics, creixement que potser no té tan fàcil justificació com el de mestres, metges i mossos, però que també és general a tot l'Estat.
En resum, hi pot haver queixes i crítiques per la multiplicació abusiva d’administracions que hi ha a Catalunya –hi ha funcionaris dels ajuntaments, dels consells comarcals (i aviat de les vegueries), de les diputacions, de la Generalitat (l’executiu amb totes les seves conselleries i el Parlament), de l’Estat, d’Europa, fins i tot de l’ONU–, però aquestes queixes i crítiques han de provenir exclusivament o bé d’Europa i l’ONU o altres organismes i mitjans internacionals (i, per tant, han de ser crítiques que no amaguin el context estatal), o bé dels mateixos catalans. No poden provenir de la resta de l’Estat. Qualsevol crítica procedent de qualsevol racó de l’Estat espanyol, o qualsevol crítica internacional que no tingui en compte el context estatal sobre aquesta qüestió del funcionariat a Catalunya cal considerar-la cínica, mentidera i, sens dubte, objectivament anticatalana.
(Elaboració pròpia, a partir de les dades de Xavier Alegret, Avui 23 agost 2009, i d’Eduardo Magallón, La Vanguardia 14 juliol 2008)
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dimecres, 29 de juliol del 2009
«La ingrata conducta del pueblo catalán...»
per Joan B. Culla i Clarà
La catalanofòbia té una llarga història a Espanya, i la democràcia no ha aconseguit eradicar-la. Ara, la dreta política i mediàtica* torna a atiar-la amb motiu de la reforma del finançament autonòmic
El recent part del nou model de finançament autonòmic ha originat la reaparició d’un reflex, d’una pulsió, d’un recurs polític que recorre espasmòdicament la vida pública espanyola des de fa ja unes quantes centúries, tot i que hi ha qui s’entesta a negar-ne l’existència: vull dir la catalanofòbia.
Podria dir-se que, des del segle XVII, gairebé sempre que Catalunya –ja s’entén, els sectors en cada moment hegemònics de la societat catalana– ha pretès preservar o millorar el seu estatus dins l’Estat espanyol, ja fos monàrquic o republicà, tradicional o parlamentari, això ha suscitat a l’Espanya de matriu castellana moviments poderosos de rebuig i desqualificació, que tot sovint han adquirit un biaix de prejudici o de fòbia anticatalanes. Ja en els dies de Felip IV i Olivares algú de la talla de Quevedo no va dubtar a escriure que “son los catalanes aborto monstruoso de la política”, o que “el catalán és la criatura más triste y miserable que Dios crió”, entre d’altres floretes.
Dos segles i mig després, el protagonisme dels Figueras, Pi i Margall, Tutau o Suñer i Capdevila en els primers executius de la República de 1873 va fer que un diari madrileny denunciés que “España ha pasado a ser patrimonio de Cataluña”, una alarma que mai no l’ha suscitada la presència en el Govern d’andalusos, gallecs o bascos, per molts que fossin; i el redactor afegia: “Pues todavía no están contentos. Será necesario que el resto de España les pague (a los catalanes) un crecido tributo, para que nos dispensen el obsequio de no declararse independientes ni piensen en mudar de nacionalidad.”
Els sona la tonada? Amb aquests precedents, el naixement del catalanisme polític va infondre als discursos catalanòfobs una justificació i una rendibilitat que els van fer florir.
Quan el moviment catalanista feia les primeres passes, dos joves valors del partit conservador, José Martos O'Neale i Julio Amado, van publicar el volum Peligro nacional. Estudios e impresiones sobre el catalanismo (Madrid, 1901). Es tractava d’una alerta estrident i melodramàtica sobre el risc que Catalunya esdevingués a curt termini una altra Cuba, aquest cop dins dels límits peninsulars. En l’apartat de les solucions, però, Martos i Amado no en proposaven només contra els catalanistes (lleis repressives d’excepció, desterraments), sinó contra el conjunt de la societat sospitosa: prohibició absoluta del “dialecto catalán” en l’espai públic, “incompatibilidad de los catalanes para ejercer cargos oficiales al servicio del Estado en Cataluña”, substitució de tot el clergat local per eclesiàstics “de otras provincias españolas”, supressió de l’aranzel proteccionista per tal de castigar la burgesia fabril...
Des d’aleshores i fins a la Guerra Civil, la catalanofòbia (“la ingrata conducta del pueblo catalán”) va ser un ingredient estable de la retòrica espanyolista, més i tot davant les campanyes autonomistes de 1907, de 1918-19 o de 1931-32, i fins i tot va constituir la plataforma personal de polítics como Antonio Royo Villanova.
Amb dos subtemes principals: l’econòmic (“Cataluña ha sido el hereu de la pobre España”, “si las provincias catalanas han medrado ha sido a costa del resto del país”, “después de todo, viven de nuestro sudor y de nuestra sangre”), amanit amb amenaces més o menys explícites de boicot comercial; i el lingüístic (“¿vamos a consentir que en aquellas regiones furibundamente autonómicas salgan niños de la escuela sin apenas saber hablar castellano?”, es demanaven els maestros nacionales de la comarca d’Alcañiz a finals del 1918).
L’ombra ominosa del franquisme va frenar, durant la transició, el retorn d’aquell argumentari. Però no per gaire temps: els vells prejudicis es desacomplexaren amb rapidesa i, de nou, abraçaren una transversalitat ideològica que incloïa còmodament un Alejandro Rojas Marcos o un Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Tanmateix, per raons tant de cultura política com de tàctica (la lluita contra la llarga hegemonia felipista, la poca cosa que AP-PP tenia per perdre a Catalunya...), van ser el centredreta espanyol i els seus entorns mediàtics els qui van cultivar amb més afany els missatges que dibuixaven los catalanes o Catalunya com una comunitat egoista, rapinyaire i insolidària, privilegiada dins l’Estat comú i, alhora, deslleialment resolta a trencar-lo.
A partir del 1993, la conjuntura política (les impaciències del Partit Popular per conquistar d’una vegada La Moncloa, l’aliança parlamentària llavors vigent entre González i Pujol, la consegüent cessió a les administracions autonòmiques del 15% de l’IRPF...) va donar ales a aquell discurs. “No puede ser que las regiones ricas sean cada vez más ricas y las pobres más pobres, ni podemos aceptar que las regiones conflictivas sean siempre las grandes beneficiarias”, asseverava Juan José Lucas, aleshores president de la Junta de Castella i Lleó. El que el Govern del PSOE feia era “quitarles varios miles de millones de pesetas a los pensionistas y a los parados españoles” per donar-los a Catalunya, va sentenciar el mateix José Maria Aznar. Mercedes de la Merced, per la seva banda, llançava un emotiu avís sobre els riscos de “cualquier loco que pueda asumir mañana la presidencia de la Generalitat”.
Naturalment, l’aritmètica parlamentària del quadrienni 1996-2000, el primer de govern del Partit Popular, determinaria un replegament complet d’aquestes tesis [en la banda conservadora]*: res de presidents bojos, ni de pensionistes espoliats, ni de catalans que ho arrabassen tot. A continuació (2000-2004), la còmoda majoria absoluta i el complex de superioritat que aquesta majoria va infondre en l’equip d’Aznar van fer innecessari l’espantall de l’enemic interior, del fenici arterós i, al damunt, separatista.
De fet, el Partit Popular no va tornar per aquelles senderes fins al 2005, en vies de superació del trauma del març del 2004. Va ser amb motiu de l’opa llançada per Gas Natural sobre Endesa quan van ressorgir al si de la formació conservadora i en els mitjans –socials, periodístics i d’opinió– afins els reflexos catalanòfobs que tan bé expressà el futur diputat Manuel Pizarro amb el seu “nunca seré empleado de La Caixa”. Altres autors de menys volada van instar “a los catalanes” a allunyar “sus sucias manos” de l’empresa elèctrica, sobre el futur de la qual va fer sort l’eslògan “antes alemana que catalana”.
I després, sense solució de continuïtat, va esclatar la campanya contra l’Estatut. Criticar i combatre un projecte legislatiu patrocinat per qualsevol govern, o per determinades forces polítiques, és perfectament legítim i fins saludable en democràcia, sens dubte. Però en aquest cas la fora mida i el tremendisme de l’ofensiva la van fer relliscar sovint cap a la desqualificació i l’estereotip col·lectius.
Amb el nou Estatut, “las regiones más pobres van a salir trituradas”, assegurà Mariano Rajoy abundant en aquell tòpic vellíssim. Quant al boicot al cava, alimentat des d’una televisió pública sota el control del PP, no sembla que el seu objectiu fos fer mal a un govern, o a un partit, o a uns quants, sinó a l’economia catalana en general.
El terreny, doncs –el terreny dels discursos polítics i mediàtics, el dels imaginaris col·lectius, el de les construccions identitàries...–, estava tan adobat que inevitablement el protagonisme de la Generalitat en la reforma del finançament ha fet rebrotar els clixés: “¡Que un catalán valga lo que dos madrileños es intolerable!”, va llançar el conseller Beteta. “El dinero se va para los ricos catalanes”, denuncien a Astúries; “España fue y es un opíparo negocio para Cataluña”, afirmen a Galícia.
Després de tres dècades de democràcia i d’estat autonòmic, hi ha debats en els quals estem com en temps de Castelar o de Moret.
(El País, 28 juliol 2009)
* Crec que el professor Culla s’oblida més del compte, al llarg de l’exposició, que la catalanofòbia l’ha mostrada i atiada igualment l’esquerra, especialment –però no exclusivament– quan ha manat la dreta a l’Estat, a través de personatges que no són sols els més aviat folklòrics i ja jubilats que ell esmenta (Rojas Marcos i Rodríguez Ibarra). Des del mateix Felipe González i Alfonso Guerra fins a uns quants ministres de Zapatero (sobretot quan encara no eren ministres, com l’ara vicepresident Manuel Chaves o la ministra de cultura Ángeles González-Sinde, per no parlar de l’ínclit José Bono, l’actual número 3 de l’Estat espanyol), l’esquerra espanyola no ha estat mai aliena als discursos anticatalans de fons més contundent, potser pronunciats, això sí, generalment amb una mica més de contenció que els del PP, però molt similars en els efectes psicològics, organitzatius, culturals i socials produïts. Cal recordar el que deia Alfonso Guerra sobre l’Estatut català fa només quatre dies? I se’n va sortir. Va fer exactament el que havia dit que faria: «carpaccio d’estatut», com diria Iu Forn. Fa la mateixa por aquesta mena de catalanofòbia, per l’eficàcia, que la dels que criden i borden i insulten, que els veus venir de lluny i ja et protegeixes, i llavors les queixalades fan el mateix mal, però potser no fan tanta ràbia com les dels altres, que et mosseguen traïdorament.
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dimecres, 1 de juliol del 2009
Un punt d'inflexió del socialisme català?
per Ferran Mascarell, historiador
I comenta dos dies després Joan Barril, ideòleg molt pròxim:
U: Molts dels votants, simpatitzants i dirigents del socialisme català sabem que una època s'està acabant. Sabem que els principis de relació amb el PSOE que han marcat la Transició estan absolutament desautoritzats. Sabem que el debat sobre el finançament ha deixat definitivament tocades les -ja per si mateixes desconfiades- relacions entre el president Montilla i el president Zapatero.
Dos: El debat del finançament -sigui quin sigui el seu desenllaç- ha expressat que la majoria dels dirigents del socialisme espanyol han retrocedit en una idea anacrònica sobre Espanya hereva de la tradició més arcaica del socialisme espanyolista. Espanya és una sola nació i ha de ser integral -deien els vells socialistes hispànics republicans-. Al proletariat li convenia -asseguraven- una Espanya unida i solidària que limités la preeminència dels poderosos.
Tres: Espanya és ara una societat desenvolupada, democràtica i de classes mitjanes. El socialisme governa. Els socialistes hispànics ja no poden esgrimir el vell discurs dels interessos superiors dels obrers i encara menys el de l'obligada solidaritat de les regions més burgeses. Ara, simplement, defensen els seus interessos corporatius. Fan allò que més afavoreix per mantenir el poder de la nova corporació dirigent espanyola forjada entre l'estructura de poders que se centralitzen a Madrid i els nous poders autonòmics. En aquesta corporació d'interessos desentonen els socialistes catalans. Primer Maragall, l'home que va gosar posar en qüestió les regles del joc; ara Montilla, el pupil que els ha sortit desagraït.
Quatre: El to del debat sobre el finançament -sigui quin sigui el desenllaç- expressa alguna cosa més que la tradicional prepotència central o un brot de sadisme contra la insubordinació catalana. Al carrer Nicaragua i a la plaça Sant Jaume saben que el pacte de la Transició s'ha fos. Sabem que l'Espanya plural és pura retòrica. Sabem que a Madrid no hi ha aliats, perquè defensen interessos radicalment diferents.
Cinc: Els dirigents catalans saben que el socialisme hispànic s'ha endinsat en un sender que ja és inacceptable per als catalans. Els demòcrates catalans van suposar fa 30 anys que el seu principal objectiu era aconseguir que la democràcia s'assentés a Espanya. La democràcia havia de permetre un desenvolupament econòmic just i harmònic de tots. De la igualació dels nivells de renda dels espanyols se'n derivaria un model d'Estat que acceptaria la diferència nacional catalana. L'Estat de les autonomies era un pas necessari però intermedi en el camí del federalisme. En aquest esquema hi va jugar quasi tothom. Convergència marcava els límits del terreny de joc i els socialistes feien de frontissa. Frontissa entre catalans d'orígens diversos i amb la concòrdia amb Espanya que desitjaven la majoria dels ciutadans. Funció de frontissa que es polia amb pedagogia i mai dir res que pogués ofendre.
Sis: Els dirigents socialistes saben que aquest esquema està necròtic. Saben que els dirigents estatals estan jugant una partida diferent. Se saben sols. Noten que els dirigents federals els voldrien a galeres. Sabem que estan en una cruïlla decisiva. Sabem que un error ara els pot liquidar. Sabem que per primera vegada en trenta anys el poble català n'està tip i està girant el rumb.
Set: La qüestió, doncs, no és tant saber què diran els dirigents per tractar de proclamar-se vencedors de l'acord del finançament. La qüestió decisiva és saber si han assumit que les premisses que han guiat les relacions entre Catalunya i Espanya els darrers decennis estan acabades. Si els dirigents socialistes volen seguir governant els catalans, han de renovar profundament el seu discurs envers l'Estat. Haurà de ser menys acomplexat en termes de sobirania; si Catalunya és una nació, cal fer-ho notar. Haurà de ser més precís en termes estatals; si el PSC té un discurs propi sobre una hipotètica Espanya plurinacional, cal fer-lo conèixer i lluitar-lo. Haurà de ser més europeista. Europa no és només una qüestió d'institucions, és sobretot un imperi en formació. És el marc on les nacions postnacionals es podran definir.
(Article publicat amb el títol "El socialisme català" a l'Avui, 30 juny 2009)
I comenta dos dies després Joan Barril, ideòleg molt pròxim:
El PSC té un problema. En realitat, tots els partits tenen en aquests moments més d’un problema. El primer de tots: l’escassa influència que tenen amb el teixit social. Els partits van passar de ser assemblees de ciutadans lúcids a convertir-se en mers clubs de fans dels dirigents. Avui, privats de dirigents de categoria, fins i tot els clubs de fans han desaparegut i els partits polítics són meres agrupacions de persones que tenen en el servei al partit la garantia de la seva pròpia estabilitat professional. Quan el partit està en el poder, la vida del militant és un llarg riu tranquil. Quan, contràriament, el seu poder s’ha de compartir amb altres partits i les victòries futures es veuen cada vegada més difícils, llavors als militants els agafa per blindar-se i desautoritzar els seus crítics interiors.
Aquest sí que és ara per ara un problema específic del PSC. A l’hora dels vots es recorre al club de fans. Però a l’hora dels dubtes i la falta d’empenta, els petits poders del PSC no dubten a passar-se pel forro aquesta llibertat de tendències que sempre ha caracteritzat la socialdemocràcia europea i que constituïa un dels seus grans atractius. [...]
I en això arriba Mascarell a advertir que alguna cosa s’està trencant entre el PSOE i el PSC. [...] Per desautoritzar Mascarell s’ha escollit Joan Ferran. [...] Va dir que l’exconseller Mascarell només és un ateneista ara. Efectivament, Mascarell és vicepresident de l’Ateneu Barcelonès, però Ferran i els seus encara creuen que ser a la cúpula d’un partit és una cosa moralment superior a ser membre de l’Ateneu.
Aquesta és una variant del problema del PSC. El moviment obrer de fa un segle es va ennoblir precisament creant ateneus i llocs de debat. [...] Segons el teorema de Joan Ferran, partits polítics i ateneus ja són incompatibles. Si Ferran nega capacitat política a Mascarell, sembla lògic que l’Ateneu li doni l’esquena a Joan Ferran i al que representa.
No ha agradat gens la profecia que ha fet Mascarell a Nicaragua. En lloc de pensar, s’ha anat a desautoritzar. ¿Quant temps fa que el PSC, antic ateneu d’intel·lectuals, no diu realment el que pensa? O potser no és aquest el problema. Potser el veritable problema que té el PSC és que ja fa temps que ha perdut l’hàbit de pensar, perquè ara el que toca és sobreviure.
(Extractat de l'article publicat a El Periódico, 2 juliol 2009 i titulat "La mania de pensar")
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